“Fue cuestión de dos segundos”. Así describió Eitan Masaori, un estudiante de 14 años, la explosión que lo dejó con una herida de metralla en el cuello durante una excursión en el mirador Pa”ar, en el norte de Israel. Uno de sus compañeros había encontrado una munición de racimo sin detonar y abrió la parte roscada del artefacto. Entonces se produjo la explosión.
Masaori vio cómo varios chicos salían despedidos y algunos caían sobre los arbustos. “Todos empezaron a correr, así que yo también corrí”, relató. Más tarde se dio cuenta de que le salía sangre del cuello, se quitó la camiseta y la colocó sobre la herida. Después observó que también sangraba por el hombro. Fue entonces cuando comprendió que estaba lesionado. Al advertir que uno de sus amigos también había sufrido heridas, intentó prestarle ayuda.
El adolescente contó lo sucedido este lunes por la noche en el hospital Rambam de Haifa, donde recibió la visita del primer ministro Benjamín Netanyahu y del ministro de Educación, Yoav Kish. Ambos se reunieron con los menores trasladados al centro médico después de la explosión.
El incidente también alteró la programación de las excursiones escolares. Kish explicó que, de acuerdo con una revisión inicial, la salida había sido autorizada por la sala de situación del sistema educativo. No obstante, ordenó detener durante 48 horas las excursiones en la línea fronteriza del norte.
El Ministerio de Educación activó su procedimiento de emergencia y reunió una sala de situación bajo la dirección del ministro y del director general de la institución. Durante los próximos dos días, las excursiones previstas en las zonas de la línea de enfrentamiento y del norte de los Altos del Golán tendrán recorridos alternativos. En el resto del país, las salidas se mantendrán como estaban previstas.
Por otra parte, al concluir su visita al hospital, Netanyahu instruyó al comandante del Mando del Frente Interior para que reforzara las advertencias dirigidas a toda la población. Entre las indicaciones figura la prohibición estricta de tocar municiones sin detonar. El primer ministro también pidió inspeccionar extensas áreas para localizar otros artefactos de este tipo.










