Israel pospuso este lunes los ataques previstos contra Beirut a pedido de Estados Unidos, después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara un nuevo alto el fuego en el Líbano y tras una conversación con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Israel aplazó los ataques contra Beirut después de una solicitud de Estados Unidos, mientras Washington promovía un nuevo alto el fuego entre Israel y Hezbolá en el Líbano.
Una fuente israelí declaró a Ynet que Washington impulsa una iniciativa de alto el fuego y pidió a Israel que espere antes de ejecutar los ataques planeados contra la capital libanesa. Un funcionario israelí había dicho más temprano que el ataque previsto había sido coordinado con los estadounidenses.
Netanyahu ordenó atacar el Dahieh antes de hablar con Trump

Netanyahu había ordenado atacar el Dahieh, en el sur de Beirut, siete horas antes de la llamada con Trump. Israel todavía no había atacado la capital libanesa cuando se produjo la conversación entre ambos mandatarios.
La orden se emitió después de nuevos ataques de Hezbolá contra el norte de Israel y contra fuerzas israelíes desplegadas en el sur del Líbano. El episodio elevó la tensión en torno al alto el fuego y colocó a Beirut en el centro de las gestiones diplomáticas impulsadas por Washington.
Trump afirma que Israel y Hezbolá no se atacarán

Trump dijo en Truth Social que no habría fuerzas israelíes en Beirut y que las fuerzas que ya se dirigían hacia allí recibieron la orden de regresar. “Israel no atacará a Hezbolá, y ellos no atacarán a Israel”, afirmó el presidente estadounidense.
El mandatario sostuvo además que Hezbolá aceptó detener todos los disparos contra Israel. El anuncio estadounidense llegó después de que Netanyahu y el ministro de Defensa, Israel Katz, instruyeran al Ejército a atacar objetivos de Hezbolá en el Dahieh.
Netanyahu y Katz dijeron que la decisión respondía a “repetidas violaciones” del alto el fuego en el Líbano y a ataques contra ciudades y ciudadanos israelíes. Tras esa declaración, residentes del Dahieh abandonaron la zona.
La presión sobre Hezbolá y el papel de Líbano

Ynet señaló la posibilidad de que la orden de ataque buscara presionar a Hezbolá para que aceptara un alto el fuego. Funcionarios citados por el medio dijeron que Líbano informó a Estados Unidos que la organización aceptó la propuesta de Washington.
De acuerdo con esos funcionarios, Hezbolá estaba dispuesto a comprometerse a no atacar Israel a cambio de que Israel no atacara el Dahieh. La fórmula buscaba contener la escalada en Beirut y frenar los ataques contra el norte israelí y contra las tropas en el sur libanés.
La tensión también incluyó a Irán. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, dijo que Teherán considera los ataques israelíes en el Líbano una violación de la tregua entre Estados Unidos e Irán. “El alto el fuego entre Irán y Estados Unidos es inequívocamente un alto el fuego en todos los frentes, incluso en el Líbano”, afirmó.
El frente del Litani y la ofensiva en Beaufort

Más temprano, The Jerusalem Post informó que Israel había pedido a Estados Unidos autorización para ampliar los ataques contra Beirut, mientras Hezbolá disparaba cohetes contra el norte de Israel.
El Ejército israelí anunció el domingo que había tomado posiciones en la zona del Beaufort y Wadi al Saluki, al norte del río Litani. Ese avance reforzó el contexto militar de la decisión sobre Beirut y aumentó la presión en el frente libanés.
La postergación de los ataques dejó la situación sujeta a la evolución del alto el fuego promovido por Washington. Para Israel, el punto central sigue siendo el cese de los ataques de Hezbolá; para Estados Unidos, evitar una nueva ofensiva sobre Beirut se convirtió en una prioridad diplomática inmediata.