El INS Drakon, sexto submarino de la Armada israelí, llegó a la Base Naval de Haifa después de un viaje de 23 días desde el astillero Thyssenkrupp Marine Systems en Kiel, Alemania.
La travesía cubrió 3.792 millas náuticas, alrededor de 8.000 kilómetros, y culminó tras unos 12 años de planificación, construcción y pruebas.
Durante la ceremonia de recepción, el ministro de Defensa, Israel Katz, presentó la llegada del submarino como un mensaje dirigido a quienes amenazan a Israel y mencionó de forma explícita al régimen iraní.
Katz afirmó que Israel continuará desarrollando capacidades para enfrentar amenazas y sostuvo que la distancia no protege a sus adversarios en el aire, en tierra ni en el mar.
También señaló que la Armada ha participado en distintos escenarios de combate y en otras operaciones que no pueden detallarse. Añadió que su papel dentro de las fuerzas israelíes aumentará en los próximos años.
Periodistas visitaron el submarino en el mar durante la etapa final de su viaje inaugural, antes de su llegada a Haifa.










