El Tribunal Supremo de Israel dejó este miércoles en suspenso la ley aprobada la noche anterior por la Knéset para impedir durante cinco meses la detención de estudiantes de yeshivá considerados desertores. La decisión se produjo después de que la oposición recurriera la norma apenas unos segundos después de su aprobación.
El tribunal admitió los recursos presentados, entre otros, por Yesh Atid e Israel Beitenu, y anunció que examinará el asunto en una audiencia que deberá celebrarse cuanto antes ante una sala ampliada, presidida por el juez Amit. Mientras se resuelve el caso, el juez Ofer Grosskopf dictó una orden provisional que bloquea la entrada en vigor de la ley.
“En vista de la jurisprudencia mantenida durante años por este tribunal sobre el reclutamiento de estudiantes de yeshivá, de las consecuencias que supone suspender los procedimientos de detención, investigación y aplicación de la ley únicamente respecto de determinados sectores de la población, y de los argumentos de peso planteados por los recurrentes contra la validez de la norma, se emite una orden provisional que exige a los demandados explicar por qué la ley no debe ser anulada”, escribió Grosskopf.
El magistrado añadió que el caso debía ser tratado con carácter urgente y precisó el alcance inmediato de la decisión: “Por las razones expuestas, se emite una medida cautelar que suspende la entrada en vigor de la ley hasta nueva resolución”.
Israel Beitenu, encabezado por el diputado Avigdor Lieberman, fue uno de los partidos que acudieron al Supremo tras la votación. En su recurso solicitó la anulación de la norma y pidió que su aplicación quedara paralizada hasta que los jueces dictaran sentencia.
La formación sostiene que la ley no se limita a aplazar el servicio militar de los estudiantes de yeshivá ni a regularizar temporalmente su situación. A su juicio, en la práctica concede “inmunidad penal a quienes eluden el servicio militar”.
El recurso también denuncia una vulneración grave del principio de igualdad, del Estado de derecho y de la independencia judicial. Israel Beitenu subraya que la medida se aprueba mientras cientos de miles de soldados del servicio obligatorio y reservistas soportan la carga de la defensa nacional.
La Knéset dio luz verde a la disposición temporal después de varias horas de enfrentamientos y votaciones tensas. La norma impedía durante cinco meses detener a estudiantes de yeshivá mientras se encontraba una fórmula para regular su situación.
La coalición presentó la iniciativa como un paso necesario para alcanzar una solución permanente al conflicto sobre el reclutamiento de los haredíes. Sin embargo, los diputados oficialistas Dan Illouz, Yuli Edelstein y Sharren Haskel rompieron con la posición del bloque y votaron en contra. El primer ministro Benjamín Netanyahu no participó en la votación.






