El jefe del Mando Norte de las FDI, general de división Rafi Milo, afirmó este lunes 25 de mayo en Katzrin, en los Altos del Golán, que su mando está “en guerra” en el Líbano, después de una serie de ataques con drones de Hezbolá contra el norte de Israel.
Durante una ceremonia de la 474.ª Brigada Regional “Golan”, Milo dijo que las fuerzas israelíes operan “en lo más profundo del territorio libanés” contra infraestructura y operativos de Hezbolá. El oficial sostuvo que los ataques contra civiles y zonas civiles no pueden ser tratados como una situación habitual.
El Mando Norte de las FDI elevó el tono sobre el frente libanés al afirmar que se encuentra “en guerra” contra Hezbolá, tras nuevos impactos de drones en Metula y Shomera sin reporte de heridos.
Milo acusó a Hezbolá de agravar la situación de seguridad mediante ataques directos contra civiles y afirmó que el ejército israelí “no tolerará ataques contra el frente interno”. Sus declaraciones se produjeron después de incidentes con vehículos aéreos no tripulados en comunidades cercanas a la frontera con el Líbano.
Drones de Hezbolá impactan en Metula y Shomera

Las declaraciones del jefe del Mando Norte siguieron al impacto de un UAV de Hezbolá contra una vivienda en Metula y al daño causado por un dron explosivo en una parada de autobús escolar en Shomera. Las autoridades israelíes no reportaron heridos en esos incidentes.
Según las FDI, Hezbolá lanzó tres UAV en el incidente. Uno cayó en Metula, otro dentro de Israel cerca de la frontera libanesa y un tercero en una zona donde operaban soldados israelíes en el sur del Líbano.
El ejército israelí informó además de varias alertas de infiltración de drones en comunidades del norte y dijo que perdió contacto con algunos “objetivos aéreos sospechosos”. En otro incidente, un dron explosivo de Hezbolá impactó en Shomera. Las FDI indicaron que los hechos estaban bajo investigación.
Presión política en Israel por la respuesta en Líbano

La escalada provocó llamados dentro del Gobierno israelí. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, pidió al primer ministro Benjamin Netanyahu reanudar los bombardeos sobre Beirut y anunció un presupuesto de 2.000 millones de shekels, unos 693 millones de dólares, para soluciones tecnológicas contra la amenaza de drones.
El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, también pidió que Israel “vuelva a la guerra en el Líbano”. Reuters informó que los comentarios de Smotrich ocurrieron después de que un soldado israelí murió el domingo en un ataque con dron de Hezbolá.
La agencia señaló que Netanyahu rechazó, según medios israelíes, las demandas de Smotrich y prefirió medidas defensivas. Un portavoz del primer ministro no hizo comentarios sobre esa información.
FDI atacan infraestructura de Hezbolá en Tiro y el sur del Líbano

Las FDI dijeron este lunes que lanzaron una ola de ataques aéreos contra infraestructura de Hezbolá en Tiro y otras zonas del sur del Líbano, después de emitir advertencias de evacuación para Tiro y áreas cercanas. El ejército vinculó los ataques con el aumento de lanzamientos de drones de Hezbolá contra el norte de Israel.
The Jerusalem Post informó que las FDI atacaron Tiro el lunes por la noche tras varias advertencias públicas. Según el diario, el portavoz militar en árabe, coronel Avichay Adraee, dijo que residentes de zonas marcadas debían evacuar sus viviendas por seguridad y atribuyó la medida a violaciones del alto el fuego por parte de Hezbolá.
En el Líbano, L’Orient Today reportó este lunes órdenes de evacuación israelíes para diez pueblos del sur y ataques aéreos, de drones y de artillería en varias localidades. El medio citó un balance de 3.185 muertos y 9.633 heridos en ataques israelíes en el Líbano entre el 2 de marzo y el 25 de mayo.

The Jerusalem Post reportó además que el jefe del Estado Mayor de las FDI, teniente general Eyal Zamir, dijo en una reunión del gabinete de seguridad que Israel debía atacar Beirut en respuesta a los ataques con drones de Hezbolá contra tropas israelíes en el sur del Líbano.
Smotrich afirmó que “por cada dron explosivo, diez edificios en Beirut deberían caer”. Las declaraciones de los mandos militares y de los ministros reflejan la presión interna en Israel para ampliar la respuesta frente a Hezbolá, mientras continúan los ataques en el sur del Líbano y las alertas por drones en comunidades del norte israelí.