A un grupo de mujeres soldado de una unidad de artillería actualmente destinada en el sur del Líbano se les ordenó ayer abandonar el edificio en el que se encontraban, poco antes de la llegada del primer ministro Benjamin Netanyahu y del ministro de Defensa, Israel Katz.
La madre de una de las soldadas declaró a la cadena pública Kan que a las mujeres se les informó de que soldados de la Brigada Hasmonea, de carácter haredí, acompañarían a Netanyahu durante la visita.
Cuatro mujeres soldado fueron apartadas de una vivienda preparada para la visita de Netanyahu en el sur del Líbano con el fin de “respetar” a soldados haredíes que acompañaban al primer ministro.
Con el fin de “respetar” a los soldados haredíes, se pidió a las cuatro mujeres que abandonaran la vivienda que ellas mismas habían ayudado a limpiar y preparar para la visita de Netanyahu, según explicó la madre a Kan.
Durante cuatro horas, las chicas permanecieron sentadas solas en una casa contigua, y ni siquiera se les permitió subir a la planta superior para evitar que los soldados de la Brigada Hasmonea pudieran verlas “accidentalmente”, afirmó la madre.
La vivienda utilizada para la visita de Netanyahu ni siquiera se encontraba en una zona donde estuviera acuartelada la Brigada Hasmonea, pero los organizadores de la visita querían de todos modos que las tropas participaran, ya que el primer ministro intenta presentar a la unidad como un caso de éxito, en un aparente esfuerzo por atenuar las críticas a los esfuerzos de su coalición por aprobar una ley que conceda exenciones generales del servicio militar a los estudiantes haredíes de yeshivá.