Recorte drástico en el dispositivo de seguridad: los coordinadores de seguridad militar local, conocidos como Ravshatzim, y el personal de seguridad de toda Judea y Samaria recibieron recientemente una instrucción preocupante, que les ordena prepararse para cambios operativos significativos en el orden de fuerzas durante el próximo periodo. En el centro de las medidas previstas se encuentra la cancelación total de todos los puestos de combatientes de defensa territorial, Hagmar, en el servicio de reserva.
La instrucción oficial sobre la cancelación de esos puestos aún no ha sido transmitida de forma definitiva a las unidades sobre el terreno, pero fuentes de seguridad en Judea y Samaria aclaran que se trata de una medida que se espera aplicar en un futuro próximo.
El dispositivo de defensa territorial en Judea y Samaria se prepara para una reducción drástica por la prevista cancelación de los puestos de combatientes Hagmar en la reserva.
Se trata de una sacudida real para el dispositivo de defensa que fue creado y reforzado de manera sin precedentes desde el inicio de la guerra “Espadas de Hierro”, tras la masacre del 7 de octubre. La primera consecuencia del movimiento que se perfila será una reducción drástica de fuerzas: el número de combatientes desplegados dentro de las localidades y en sus inmediaciones para misiones de seguridad rutinaria se reducirá de forma considerable.
Otra consecuencia será el desmantelamiento de la primera línea de defensa. El dispositivo local de reserva, integrado por residentes de la zona que conocen cada sendero y cada calle, será sustituido exclusivamente por las brigadas regulares de defensa territorial. Además, se producirá una sobrecarga sobre las fuerzas regulares: el peso de la defensa de decenas de localidades y puntos de asentamiento recaerá por completo sobre las fuerzas permanentes, sin la amplia cobertura de los combatientes de reserva comunitarios.
“Estamos hablando de un daño directo a la seguridad de nuestras familias”, dijo una fuente de seguridad en Judea y Samaria. “Los combatientes de Hagmar en la reserva son quienes han sostenido el sector desde el 7 de octubre y han evitado desastres. No se puede dejar expuestas a las localidades y depender solo de fuerzas regulares que ya están exigidas al máximo”.
En esta etapa, en el sector de los asentamientos y entre la dirigencia de los Ravshatzim se preparan para luchar contra lo que consideran una medida perjudicial, con una exigencia clara al nivel político y militar: no abandonar la seguridad de cientos de miles de residentes de Judea y Samaria y mantener intacta la línea de defensa comunitaria frente a las amenazas crecientes en el sector.