Un acuerdo propuesto entre Irán y Omán que otorgaría a Teherán el control sobre los barcos que ingresan al Golfo a través del estrecho de Ormuz no es fácilmente viable debido a las sanciones estadounidenses y a las cláusulas restrictivas de los seguros sobre cualquier pago, según informaron a Reuters cuatro fuentes de la industria.
Antes del estallido de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán a finales de febrero, el estrecho paso marítimo entre el Golfo Pérsico y el océano Índico constituía la principal ruta para aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y otros bienes esenciales. Permanecía abierto libremente para todos los barcos sin coste alguno.
El control del estrecho ha sido el principal obstáculo en los esfuerzos para poner fin al conflicto.
Según la última propuesta, Teherán podría intervenir, si fuera necesario, en cualquier tráfico entrante, mientras que el tráfico saliente seguiría una ruta entre Irán y Omán, con la autorización de salida otorgada por Omán después de la notificación a Irán, según declaró esta semana a Reuters una fuente iraní de alto rango.
La capacidad de los buques mercantes para navegar por las vías navegables internacionales “de forma segura, predecible y sin impedimentos innecesarios es fundamental para la resiliencia de las cadenas de suministro, la estabilidad económica y la seguridad energética”, afirmaron las principales asociaciones navieras del mundo en una carta abierta esta semana.
La carta, enviada a la agencia marítima de la ONU, señalaba que la introducción de tasas obligatorias para el tránsito por el estrecho o de tarifas por servicios constituiría “un peaje en toda regla”.
“Esto sentaría un precedente que podría socavar el marco jurídico internacionalmente reconocido que regula los estrechos utilizados para la navegación y el tránsito internacionales”.
Según un alto funcionario iraní, Irán pretende cobrar tasas de entre el 5 % y el 7 % del precio de la carga transportada por los buques que transiten por el estrecho. Omán estudia tasas de alrededor del 3 %, mientras que Washington no quiere ningún tipo de tasa.
La Organización Marítima Internacional de la ONU declaró que no podía hacer comentarios sobre las informaciones relativas a las propuestas.






