Las autoridades alemanas sospechan que un miembro de la inteligencia militar rusa participó en la preparación de un intento de ataque híbrido con un dron cargado de explosivos en el aeropuerto de Leipzig el mes pasado.
El principal sospechoso sería Oleg Le, ciudadano ruso vinculado al GRU, a quien los investigadores consideran coordinador logístico del plan. También identificaron a un segundo sospechoso, el bielorruso Andrei Ka.
Estos indicios sirvieron de base para que Berlín responsabilizara a Rusia por el incidente y anunciara medidas como el cierre del consulado ruso en Bonn y de un centro cultural ruso en Berlín. Moscú negó cualquier participación.
Los investigadores creen que Le llegó a Alemania desde Turquía y salió hacia Serbia desde el aeropuerto de Berlín. Ahora estaría de regreso en Rusia. Los vuelos directos entre Rusia y Alemania están suspendidos desde la invasión rusa a gran escala de Ucrania en 2022.
Las autoridades ya conocían los vínculos de Le con el GRU cuando entró en el país, pero no lo sometieron a vigilancia. La identificación de los sospechosos se apoyó en rastros de ADN hallados en el aeropuerto.
Los explosivos utilizados podrían haber llegado a Alemania ocultos en camiones que pasaron por Bulgaria y Serbia.
El dron apareció la noche del 4 de agosto en la zona segura de operaciones de carga del aeropuerto de Leipzig, cerca de un avión de carga ucraniano. El aeropuerto funciona como centro para el transporte de material militar.
La agencia alemana de inteligencia interior BfV no comentó los detalles por tratarse de una investigación en curso.
Alemania, uno de los principales países que respaldan a Ucrania desde la invasión rusa a gran escala, ha afrontado un aumento de casos de sabotaje, ciberataques y otros complots, muchos de ellos bajo sospecha de vínculos con Moscú.










