Arabia Saudí acogió este lunes con satisfacción el acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a las operaciones militares e iniciar negociaciones orientadas a un pacto permanente. Riad advirtió que cualquier arreglo duradero debe considerar los intereses de seguridad de los Estados de la región.
El Ministerio de Asuntos Exteriores saudí afirmó que el reino celebra “el acuerdo alcanzado entre los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán para poner fin a las operaciones militares e iniciar negociaciones detalladas en un plazo de 60 días con el fin de alcanzar un acuerdo permanente”.
Arabia Saudí respaldó el acuerdo entre EE. UU. e Irán y condicionó una paz duradera a la seguridad regional, la no injerencia y el respeto de la soberanía de los Estados.
La cartera saudí indicó que un acuerdo de paz duradero debe ser uno “que tenga en cuenta los intereses de seguridad de los Estados de la región, respetando el principio de no injerencia en los asuntos internos de otros países”. La declaración sitúa la posición de Riad en torno a dos condiciones explícitas: seguridad regional y respeto de la soberanía estatal.
Estados Unidos e Irán afirmaron que alcanzaron los términos de un entendimiento para terminar la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz. El memorando de entendimiento tiene prevista su firma oficial el viernes en Suiza, mientras que las conversaciones posteriores deberán abordar el programa nuclear iraní y otros puntos pendientes del pacto.
Ormuz y la seguridad del Golfo centran el respaldo saudí

El acuerdo incluye la reapertura de Ormuz y el levantamiento del bloqueo estadounidense sobre puertos iraníes. El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que el tráfico marítimo ya comenzaba a reanudarse, aunque navieras internacionales mantenían cautela por la falta de detalles operativos y por las condiciones de seguridad en la zona.
El anuncio provocó una caída de alrededor de 5 % en los futuros del crudo Brent y un avance de los mercados bursátiles. El estrecho de Ormuz fue uno de los principales focos de la guerra por su peso en el transporte mundial de petróleo y gas.
Emiratos Árabes Unidos pidió la aplicación plena del acuerdo y subrayó la necesidad de garantizar la seguridad y la libertad de navegación en Ormuz. El Ministerio de Exteriores emiratí también llamó al cese inmediato de las hostilidades y al recurso al diálogo y la diplomacia en la fase posterior al anuncio.
Riad reclama un pacto que respete la soberanía regional

La posición saudí refuerza el peso de los Estados del Golfo en la etapa posterior al anuncio. Para Riad, el acuerdo entre Washington y Teherán no solo debe cerrar las operaciones militares, sino también impedir que la fase diplomática derive en nuevas presiones sobre los países vecinos.
El respaldo saudí llega en un contexto marcado por la reapertura prevista de Ormuz, la negociación sobre el programa nuclear iraní y la expectativa de que el memorando active 60 días de conversaciones detalladas para alcanzar un arreglo permanente.
El acuerdo fue recibido además por responsables internacionales que pidieron contención y aplicación rápida. El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, llamó a una implementación de buena fe y a evitar nuevos episodios de violencia regional.