Arabia Saudita redistribuye baterías de defensa antimisiles entre distintas zonas del país para proteger instalaciones energéticas esenciales y palacios. Personas familiarizadas con las evaluaciones del reino describen dificultades para proporcionar cobertura aérea a un territorio tan extenso.
Al mismo tiempo, funcionarios saudíes advierten que sus reservas de misiles interceptores son cada vez menores. Esas armas son necesarias para contrarrestar los ataques que mantienen los hutíes de Yemen, grupo respaldado por Irán. Las declaraciones de los funcionarios fueron recogidas por The Wall Street Journal.
El príncipe heredero Mohammed bin Salman también toma precauciones estrictas en sus desplazamientos. Se traslada entre palacios que cuentan con fuerte vigilancia y búnkeres, acompañado por guardias de seguridad seleccionados cuidadosamente, de acuerdo con personas familiarizadas con su protección.










