Al menos 31 personas murieron y más de 100 resultaron heridas tras un atentado suicida y un ataque con armas de fuego contra un complejo policial de Kohat, en el norte de Pakistán. Entre los muertos había 16 miembros de la policía. Los combates dentro del recinto seguían el sábado.
Un alto funcionario policial afirmó bajo condición de anonimato que varios atacantes permanecían ocultos en la sección de la División Especial del complejo. Según explicó, el intercambio de disparos había comenzado a última hora de la noche del viernes y aún no estaba claro cuántos terroristas seguían dentro.
Los atacantes irrumpieron en el complejo de las Antiguas Líneas de Policía de Kohat, una ciudad de unas 220.000 personas situada en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa. El recinto funciona como sede policial del distrito y alberga oficinas del Departamento de Lucha contra el Terrorismo, la División Especial y otras unidades de la policía.
Pakistán atribuye el aumento de los ataques en Khyber Pakhtunkhwa y en la provincia fronteriza de Baluchistán a combatientes procedentes de Afganistán. El gobierno talibán niega que Afganistán esté implicado.
Estas acusaciones han deteriorado las relaciones entre ambos países y han derivado en enfrentamientos armados. Pakistán ha realizado ataques aéreos que, según afirma, están dirigidos contra combatientes en territorio afgano.
El gobierno talibán en Kabul y Naciones Unidas dijeron que decenas de civiles murieron en los últimos ataques paquistaníes en el este de Afganistán durante junio.










