Un carguero iraní que navegaba por el mar Caspio no parecía, a primera vista, un blanco previsible para los drones ucranianos. Sin embargo, el ataque, ejecutado a más de quinientas millas de Kiev y apenas unos días antes de la reunión de Volodímir Zelenski con Donald Trump en la Casa Blanca, buscaba transmitir un mensaje político.
El buque, cuya identidad no ha sido revelada, presuntamente transportaba material militar entre Rusia e Irán. Teherán suministra desde hace tiempo drones Shahed a Moscú para la guerra contra Ucrania. Ahora, Rusia los equipa con potentes motores de caza y, según se cree, los devuelve a Irán para utilizarlos en su guerra contra Estados Unidos.
Ucrania hizo volar el barco por los aires y causó la muerte de un tripulante. Zelenski espera que las pruebas sobre la ayuda rusa a Irán convenzan a Trump de adoptar una posición contraria a Vladímir Putin.
El presidente ucraniano sostiene que dispone de más información para respaldar ese planteamiento. Según afirmó, satélites rusos han vigilado bases estadounidenses en distintos puntos de Oriente Medio con el propósito de coordinar los ataques de la República Islámica, una cuestión que pretende abordar con Trump.
“Daré instrucciones a nuestros servicios de inteligencia para que compartan con nuestros socios la información que poseemos respecto a la nueva asistencia de Rusia al régimen iraní”, declaró.
“Desde principios de julio, hemos registrado una activa vigilancia satelital rusa sobre los Estados del Golfo y las instalaciones militares estadounidenses allí ubicadas. Posteriormente, estas imágenes aparecen en Irán. Al mismo tiempo, existe una clara correlación entre las imágenes satelitales rusas de estos emplazamientos y los ataques iraníes, tanto antes de las ofensivas, a modo de preparativo para estas, como después, para evaluar los daños infligidos”.
Una fuente occidental de defensa aportó a The Telegraph un elemento que respalda la afirmación de Zelenski. Según indicó, la precisión de los ataques iraníes y la selección de sus objetivos mejoraron de forma notable desde la ruptura del alto el fuego con Estados Unidos a comienzos de este mes.
La fuente comparó esa evolución con la cautela que mostró inicialmente Occidente para respaldar a Ucrania después de la invasión rusa. “Ucrania logró resistir y tuvo un buen desempeño; luego, nuestros suministros de armas y el apoyo de inteligencia se ampliaron y profundizaron de manera significativa después de la primera semana”, afirmó.
Al exponer los vínculos entre Moscú y Teherán, Zelenski pretende ampliar el margen político entre los seguidores del movimiento MAGA para que Trump incremente su apoyo a Ucrania. Laura Loomer, una de las principales promotoras de ese movimiento estadounidense, viajó esta semana a Kiev y se reunió con el mandatario ucraniano.
Durante la visita, la periodista independiente acusó a Rusia de financiar a Irán y de suministrarle explosivos utilizados contra las fuerzas estadounidenses.
La semana pasada, el Pentágono divulgó los nombres de tres soldados que, según se cree, murieron en un ataque iraní en Jordania. Un cuarto militar murió durante la detonación controlada de un dron iraní en el norte de Irak. Con estas muertes, ascendió a dieciocho el número de estadounidenses muertos desde el inicio de la guerra con Irán.
Pese al presunto respaldo ruso a Teherán, Trump se ha resistido a criticar a Putin. También se considera que el rechazo del movimiento MAGA a participar en guerras en el extranjero limita el posible nivel de apoyo del presidente estadounidense a Kiev.
En ese contexto, el ataque contra el carguero iraní puede interpretarse como otro intento de explicar por qué los conservadores estadounidenses deberían respaldar a Ucrania.
Después de que se confirmara la ofensiva, Teherán acusó a Kiev de cometer “un acto de agresión capaz de avivar y expandir aún más las llamas de la guerra” y aseguró que el objetivo era un buque comercial.
Abás Aragchi, ministro iraní de Asuntos Exteriores, convocó al principal diplomático ucraniano para reprenderlo. Además, pidió a Kaja Kallas, máxima representante diplomática de la Unión Europea, que condenara a Ucrania.
El ataque refleja la convergencia de dos guerras que han concentrado la atención de la diplomacia occidental y han impulsado al alza los precios mundiales de la energía. Zelenski espera que Putin pueda ser responsabilizado por ambas.






