Azerbaiyán expresó su rechazo al reconocimiento oficial por parte de Israel del genocidio armenio de 1915 y sostuvo que la medida supone una distorsión de los hechos históricos.
Israel anunció ayer, por primera vez, el reconocimiento del genocidio armenio, en un contexto marcado por el deterioro de sus relaciones con Turquía.
Tanto Turquía como Azerbaiyán rechazan que las atrocidades cometidas contra los armenios durante la Primera Guerra Mundial constituyan un genocidio. Bakú, además de mantener una estrecha relación con Israel, ha protagonizado varios conflictos con la vecina Armenia.
En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán afirmó que la decisión del Gobierno israelí sobre el denominado “genocidio armenio” constituye “un motivo de grave preocupación”. Según el ministerio, “la distorsión de los hechos históricos que rodean los acontecimientos de 1915 y la reducción de una cuestión histórica compleja a una decisión política sin una base jurídica o académica sólida son inaceptables”.
El comunicado añade que “tales acciones no contribuyen a la reconciliación ni al entendimiento mutuo”. Por el contrario, sostiene, “agravan las divisiones existentes y socavan los esfuerzos por lograr una paz y una estabilidad duraderas en la región”. Asimismo, insta al Gobierno israelí a reconsiderar su decisión.