Dos superpetroleros con destino a China atravesaron este jueves el estrecho de Bab el-Mandeb y abandonaron el mar Rojo con un cargamento conjunto de 4 millones de barriles de petróleo saudí, según datos de navegación. Su salida se produjo mientras otros buques saudíes eran atacados y, aparentemente, les permitió evitar el bloqueo impuesto por los hutíes de Yemen.
La ofensiva de las milicias hutíes, alineadas con Irán, ha agravado las alteraciones del suministro energético mundial. La interrupción coincide con el cierre casi total del estrecho de Ormuz tras la reanudación de los combates entre Estados Unidos e Irán.
El Xin Long Yang, un buque de gran capacidad con bandera de Singapur, había dado media vuelta el martes y permanecía detenido en el centro del mar Rojo. A última hora del miércoles retomó la ruta hacia el sur, de acuerdo con los registros de LSEG.
El Cosnew Lake, con bandera china, siguió el mismo trayecto. Los datos muestran que ambos petroleros salieron del mar Rojo más tarde el jueves.
El Xin Long Yang se dirige al puerto de Qinzhou, en la provincia meridional china de Guangxi. El Cosnew Lake, por su parte, tiene previsto descargar en Huizhou, en la provincia de Guangdong.
Los dos buques comunicaron mediante sus sistemas automáticos de identificación que llevaban tripulación china. Ambos fueron fletados por Unipec, la filial comercial de Sinopec, la mayor refinería de Asia, y cargaron el crudo a comienzos de esta semana en el puerto saudí de Yanbu.
Otros dos superpetroleros contratados por Unipec, que debían entrar en el mar Rojo para recoger petróleo saudí en Yanbu a finales de mes, redujeron la velocidad al aproximarse a Bab el-Mandeb. Según LSEG, permanecían en el golfo de Adén y navegaban en pequeños círculos.






