El presidente libanés, Joseph Aoun, insta al poder judicial de su país a que emita la tan esperada acusación formal por la explosión en el puerto de Beirut de 2020, en vísperas del sexto aniversario de la catástrofe.
“La emisión de la acusación formal por parte del juez instructor se ha convertido en una necesidad que ya no admite demora”, afirma Aoun en un comunicado.
La enorme explosión en el puerto de Beirut, el 4 de agosto de 2020, causó la muerte de más de 220 personas, dejó más de 6.500 heridos y dañó amplias zonas de la capital.
Las autoridades libanesas han declarado que la explosión tuvo su origen en un incendio declarado en un almacén donde se habían almacenado de forma inadecuada toneladas de nitrato de amonio durante años, presuntamente por iniciativa de Hezbolá, pese a las reiteradas advertencias dirigidas a altos funcionarios.
Nadie ha rendido cuentas por el desastre, y las víctimas y sus familias continúan exigiendo justicia en un país aquejado desde hace mucho tiempo por la impunidad de las autoridades.
El caso, que aún permanece en manos del fiscal, había quedado paralizado por disputas políticas y legales desde 2023, después de que Hezbolá, respaldado por Irán, encabezara una campaña para exigir la destitución del juez Tarek Bitar y de que decenas de demandas también solicitaran apartarlo del caso.
La justicia “significa defender los derechos, revelar toda la verdad sin omisiones y exigir responsabilidades” a todos aquellos que incurrieron en negligencia o causaron la catástrofe, “sea cual sea su posición”, afirma Aoun.
“Hoy más que nunca, el poder judicial libanés está llamado a demostrar su independencia y su capacidad para impartir justicia a las víctimas. La acusación no constituye solo un procedimiento legal, sino también un derecho que asiste a los mártires, a sus familias y a quienes sobrevivieron”, añade.






