Las inundaciones repentinas que golpearon Nepal dejaron al menos 22 personas muertas, cientos de turistas, trabajadores y otros desaparecidos, además de provocar graves daños en pueblos e infraestructuras.
En el distrito de Nuwakot, una de las zonas más afectadas, grandes volúmenes de lodo enterraron decenas de edificios de varios pisos, camiones y furgonetas. Ante la emergencia, las autoridades pidieron a la población de varios distritos mantenerse alejada de las orillas de los ríos Bhotekoshi, Trishuli y Narayani.
Hasta el momento se reporta la desaparición de 384 turistas, de los cuales 291 proceden de países como India, Estados Unidos, Reino Unido y Malasia.
La mayoría de los desaparecidos serían peregrinos de la India y de la diáspora india que viajaban al monte Kailash, ubicado en la región autónoma china del Tíbet, considerado un lugar sagrado para el hinduismo.
Por ahora no se ha reportado la desaparición de turistas israelíes y el Ministerio de Asuntos Exteriores no ha emitido comentarios sobre la situación.










