El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, provocó una fuerte condena de líderes israelíes y latinoamericanos tras publicar el domingo la frase “Heil Hitler” en X, antes Twitter, en respuesta a un artículo de opinión que respaldaba al candidato presidencial Abelardo de la Espriella.
Petro, dirigente de izquierda en las últimas semanas de su mandato antes de la segunda vuelta electoral del 21 de junio, defendió después el uso de la consigna nazi y sostuvo que buscaba criticar el lenguaje del autor del texto, al que atribuyó “frases fascistas”.
La frase publicada por Gustavo Petro generó una condena diplomática inmediata por el uso de una consigna nazi en plena campaña presidencial colombiana y en medio de tensiones previas con Israel.
La explicación no frenó las críticas. El embajador de Israel ante las Naciones Unidas, Danny Danon, pidió al mandatario colombiano “entrar en razón y disculparse” antes del miércoles, cuando Petro tiene previsto presidir un debate en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Danon afirmó que existen límites que no deben cruzarse y calificó el uso de consignas nazis como una “vergonzosa caída”. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel también condenó la publicación y la describió como una pérdida total del sentido de la moral y una mancha en el legado de Colombia.
El episodio se suma a un historial de tensiones entre Petro e Israel por sus declaraciones sobre la guerra en Gaza, sus comparaciones con la Alemania nazi y sus ataques verbales contra dirigentes israelíes.
La polémica profundiza la tensión entre Petro e Israel
La publicación no fue la primera ocasión en que Petro generó rechazo por invocar el Holocausto o el nazismo en discusiones políticas. Tras el ataque de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023, recibió críticas de dirigentes judíos e israelíes por comparar las acciones israelíes con las de la Alemania nazi.
En redes sociales, Petro también ha llamado nazis a rivales políticos y a funcionarios israelíes. El mes pasado acusó al ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, de comportarse como un “auténtico nazi” después de que publicara videos burlándose de activistas detenidos de una flotilla de ayuda con destino a Gaza.
En 2024, Petro rompió relaciones diplomáticas con Israel al acusar al país de cometer genocidio en Gaza, una acusación que Israel ha negado. Abelardo de la Espriella, candidato respaldado por el presidente Donald Trump, se comprometió a restablecer los lazos diplomáticos con el Estado judío.
El cruce se produjo en un clima de creciente polarización política, donde el uso de analogías relacionadas con el Holocausto ha dejado de ser un tabú absoluto en sectores de derecha e izquierda. La controversia volvió a poner en primer plano el peso histórico de esas referencias en el debate público.
Legisladores latinoamericanos condenan la retórica de Petro
El lunes, 24 legisladores latinoamericanos firmaron una declaración contra la retórica de Petro y advirtieron que el uso repetido de referencias al nazismo puede distorsionar la memoria del Holocausto. El documento señaló que esas alusiones no deben emplearse como herramienta para desacreditar posiciones políticas o ideológicas.
La declaración fue impulsada por la Coalición de Legisladores Latinoamericanos contra el Antisemitismo, liderada por el Movimiento Combatir el Antisemitismo. Entre los firmantes figuran parlamentarios de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.
Los legisladores sostuvieron que los líderes democráticos tienen la responsabilidad de promover un debate público respetuoso y consciente del peso de las palabras. La advertencia apuntó especialmente al uso de símbolos y expresiones vinculadas al nazismo en escenarios electorales o diplomáticos.
Shay Salamon, director ejecutivo de asuntos latinoamericanos de CAM, afirmó que el uso de la frase por parte de Petro refleja un preocupante historial de expresiones y conductas antisemitas. Añadió que cuando un líder utiliza la autoridad de su cargo para estigmatizar al pueblo judío o trivializar su sufrimiento histórico, el silencio deja de ser una opción.
La controversia golpea a Petro en el tramo final de su mandato y en medio de una campaña presidencial marcada por la disputa entre proyectos opuestos sobre política exterior, relaciones con Israel y alineamientos internacionales de Colombia.