El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó el lunes que existen indicios de que redes vinculadas con Rusia e Israel difundieron desinformación sobre la política migratoria española durante la crisis de Ceuta, aunque rechazó que haya pruebas de una implicación de las autoridades marroquíes.
Más de 72.000 migrantes cruzaron de forma irregular desde Marruecos hacia Ceuta entre el 30 y el 31 de julio, en una llegada sin precedentes a una de las dos fronteras terrestres de la Unión Europea con África. Al menos 100 personas murieron durante los intentos de entrada, según las autoridades locales.
Partidos de la oposición española y organizaciones de derechos humanos acusaron a Rabat de permitir deliberadamente los cruces masivos, algo que Marruecos ha negado.
“Cuando la gente habla y especula sobre la participación de las autoridades marroquíes, lo niego rotundamente”, declaró Sánchez a la emisora SER.
Las autoridades españolas han señalado que en Instagram, TikTok y otras redes sociales circularon vídeos con afirmaciones engañosas sobre la posibilidad de que los migrantes que llegaran a Ceuta por mar pudieran permanecer en España, lo que habría alentado nuevos intentos de cruce.

Sánchez sostuvo que investigaciones del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) habían detectado la participación de redes vinculadas con Rusia e Israel en la difusión de esos contenidos, junto con sectores de la ultraderecha internacional.
“Después del 30 y 31 de julio, rumores y desinformación se difundieron en redes sociales vinculadas a Rusia e Israel, y a una internacional ultraderechista que siempre utiliza la migración para atacar tanto a España como a Europa y dividirla”, afirmó.
El jefe del Gobierno español también acusó a ambos países de haber aprovechado la crisis para atacar a Madrid por sus posiciones sobre las guerras de Ucrania y Gaza, aunque no detalló las pruebas de esa supuesta intervención.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel y la embajada de Rusia en España no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios de Reuters.
Durante los primeros días de la crisis, el embajador israelí ante Naciones Unidas, Danny Danon, criticó al Gobierno español en redes sociales por mantener “enclaves coloniales en África”. Sus declaraciones provocaron una reacción de Madrid y una reprimenda pública del principal diplomático israelí en España.
Las relaciones entre Madrid e Israel se han deteriorado durante la guerra de Gaza. España reconoció formalmente un Estado palestino en mayo de 2024, y Sánchez se ha situado entre los dirigentes europeos más críticos con la actuación israelí en la guerra.

La situación de los migrantes que permanecen en Ceuta también ha abierto un frente político interno. Madrid calcula que entre 3.500 y 7.000 personas continúan en el territorio, mientras que dirigentes locales de derechas sitúan la cifra en al menos 10.000.
La oposición conservadora y otros partidos han reclamado la devolución a Marruecos de quienes entraron durante la crisis, incluidos los menores. En Ceuta, una ciudad de unos 80.000 habitantes, residentes han celebrado manifestaciones por problemas de seguridad e higiene que atribuyen a la llegada masiva.
Sánchez anunció que se habilitarán próximamente 6.000 plazas en centros de acogida. Las autoridades españolas deberán verificar la situación de los migrantes antes de cualquier eventual regreso a Marruecos.
La policía detuvo el domingo a tres ciudadanos marroquíes acusados de lanzar botellas con líquidos corrosivos contra una patrulla del Ejército en Ceuta, informó EFE citando fuentes policiales. No hubo heridos.
El Gobierno también destinará €168 000 000 adicionales en fondos de emergencia para reactivar la economía de Ceuta, equivalentes al 8% del producto interior bruto del territorio. La cantidad se suma a los €180 000 000 comprometidos la semana anterior para medidas de recuperación a medio plazo.










