La Policía de Toronto informó este jueves de la detención de dos personas por su presunta participación en el tiroteo del 27 de julio contra un consulado de Estados Unidos en la ciudad. Las autoridades describieron a los imputados como “criminales a sueldo” y señalaron que habrían recibido instrucciones mediante aplicaciones de mensajería cifrada.
El ataque fue el segundo incidente con armas de fuego registrado este año contra la sede diplomática estadounidense, situada en el centro financiero de la mayor ciudad de Canadá. Ninguno de los dos episodios dejó heridos,, pero la policía los clasificó como hechos que afectan a la “seguridad nacional”.
El primer tiroteo, ocurrido el 10 de marzo, llevó a reforzar la protección de instalaciones diplomáticas estadounidenses e israelíes en varias ciudades canadienses, en medio de la escalada de la guerra en Oriente Medio.
Los detenidos por el ataque de julio son un joven de 19 años y un menor de 15, según la Policía de Toronto. Ambos afrontan 11 cargos, entre ellos el de “atentado contra las instalaciones de personas internacionalmente protegidas”.
El sospechoso adulto fue identificado como Xen-Ul-Abdeen Syed, de 19 años. Además de la acusación relacionada con el consulado, enfrenta múltiples cargos por delitos con armas de fuego, incendios provocados y posesión de bienes robados. La identidad del menor no puede divulgarse debido a lo establecido por la legislación canadiense.
“Consideramos que estos delitos corrieron a cargo de criminales a sueldo, a quienes se reclutó y dirigió a través de aplicaciones de mensajería cifrada”, declaró el jefe de policía Myron Demkiw mediante un comunicado.
Demkiw agregó: “Estos actos han generado un notable interés público y múltiples especulaciones sobre la autoría intelectual”. Y añadió: “Identificar a los responsables continúa como el eje central de nuestras investigaciones”.
De acuerdo con la investigación policial, los sospechosos fueron contactados a través de una plataforma de mensajería encriptada y se les ofreció dinero para disparar contra el consulado.
Las pesquisas sobre el ataque de marzo ya habían llevado en junio a la detención de otros dos hombres, Sheldon Tracy-Stewart, de 18 años, y Zara Jabbi, de 19. La policía afirmó entonces que ambos habían sido contratados para cometer actos violentos, aunque no proporcionó más detalles.
Desde el primer tiroteo, agentes policiales mantienen una presencia constante frente al consulado. Esa vigilancia, sin embargo, no impidió el ataque del 27 de julio, que se produjo mientras un patrullero identificado estaba estacionado en las inmediaciones.
Según el informe policial, alrededor de las 4:46 a. M. Un Honda Accord blanco se colocó junto al edificio consular y desde el vehículo se realizó un único disparo que alcanzó la fachada. Los agentes iniciaron una breve persecución,, pero decidieron interrumpirla porque el conductor escapaba a una velocidad excesiva.
El superintendente principal Joe Matthews señaló que los investigadores han detectado una tendencia creciente a contratar, mediante aplicaciones digitales, tiroteos, homicidios e incendios intencionados. Las cantidades ofrecidas varían en función de la gravedad del delito.
“En muchas ocasiones nos consta que ni siquiera llegan a recibir el pago prometido”, precisó Matthews.
La policía también atribuye a los dos sospechosos detenidos el incendio intencionado de un vehículo en una localidad de las afueras de Toronto, ocurrido tres días antes del último ataque contra el consulado.
Ya en junio, la Policía de Toronto había expresado sus sospechas de que varios tiroteos, incluido el de marzo, pudieran estar vinculados con redes complejas de “sicariato a sueldo” a las que también se atribuyen ataques contra sinagogas de la ciudad.
Durante el fin de semana, dos conocidas panaderías cuyos propietarios son judíos fueron atacadas con armas de fuego. El subjefe de la Policía de Toronto, Frank Barredo, indicó que las autoridades no descartan una posible conexión entre ambos hechos.
“Los investigadores seguirán el curso de las pruebas adondequiera que estas conduzcan”, concluyó.






