Un tribunal de Roma condenó a tres agentes de seguridad egipcios a 10 años de prisión por el secuestro y asesinato de Giulio Regeni, el estudiante italiano cuyo cuerpo apareció mutilado en las afueras de El Cairo en febrero de 2016. Los acusados fueron juzgados en ausencia.
Regeni tenía 28 años y cursaba un doctorado en la Universidad de Cambridge. Se encontraba en El Cairo para investigar a los sindicatos egipcios cuando desapareció en enero de 2016. Nueve días después, su cuerpo fue hallado fuera de la capital egipcia con extensas señales de tortura.
El proceso alcanzó a cuatro miembros de la seguridad nacional de Egipto: el general Tariq Sabir, los coroneles Athar Kamel y Uhsam Helmi, y el mayor Magdi Ibrahim Abdelal Sharif. El tribunal absolvió a Sabir y condenó a los otros tres.
La causa ya había llegado a juicio en 2021, pero los jueces la cerraron porque la fiscalía no había logrado notificar a los acusados sobre el procedimiento. En septiembre de 2023, una decisión del Tribunal Constitucional italiano permitió que el caso continuara pese a la ausencia de los cuatro imputados.
Los abogados defensores pidieron que se desestimara la causa porque, a su juicio, la acusación atribuía responsabilidad al grupo sin identificar actos concretos de cada acusado. El tribunal rechazó esa solicitud.
Los investigadores italianos creen que Regeni fue secuestrado y asesinado después de que lo confundieran con un espía extranjero. Su trabajo académico se centraba en los sindicatos egipcios, un asunto considerado sensible por las autoridades del país.
El abogado de la familia indicó que el cadáver presentaba cinco dientes rotos, 15 huesos fracturados y letras marcadas sobre la piel. La madre de Regeni declaró después que solo pudo reconocer a su hijo por “la punta de su nariz”.
Tras el fracaso del primer juicio, una comisión parlamentaria italiana concluyó en 2021 que la agencia de seguridad egipcia era responsable de la muerte de Regeni. También acusó al poder judicial de Egipto de obstaculizar la investigación y de no informar sobre el paradero de los acusados.
En diciembre de 2020, la fiscalía egipcia había exonerado a los cuatro sospechosos y cerró su investigación sobre el asesinato.
La extradición de los condenados se considera poco probable. Italia podría reclamar a Egipto los €2 000 000 en daños solicitados por el gobierno italiano, ya que los acusados eran funcionarios públicos.
El caso ha afectado durante años las relaciones entre Roma y El Cairo. Italia mantiene a Egipto como un socio relevante en Oriente Medio. A comienzos de septiembre, el ministro italiano de Relaciones Exteriores, Antonio Tajani, visitó El Cairo y se reunió con el presidente egipcio Abdel Fattah al-Sissi para tratar la ampliación de acuerdos comerciales.










