El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el avión donado por Qatar y utilizado como Air Force One será enviado próximamente para recibir nuevas mejoras, después de que surgieran preguntas sobre sus sistemas de seguridad.
Trump comenzó a volar a bordo del avión de fuselaje ancho el 1 de julio, tras aceptar la aeronave como regalo el año pasado. A partir de entonces, se puso en marcha un proceso acelerado para adaptar el Boeing 747 al uso presidencial.
Sin embargo, el 8 de julio, Trump prescindió de forma inesperada del avión durante un vuelo entre Turquía y el Reino Unido, en un contexto de creciente hostilidad con Irán. Viajó a Londres a bordo de un Air Force One más antiguo, en una decisión que describió como un gesto “por los viejos tiempos”, aunque después utilizó la nueva aeronave para regresar a Estados Unidos.
A su regreso de un viaje a Nueva Jersey, donde asistió a la final de la Copa Mundial de la FIFA, Trump fue consultado sobre la posibilidad de que el avión recién renovado careciera de sistemas de defensa antimisiles.
“Tiene muchas capacidades”, declaró Trump sobre la aeronave. “Pero, según tengo entendido, dentro de aproximadamente un mes la enviarán para dotarla del máximo nivel de equipamiento… El proceso durará cerca de un mes”.
La Fuerza Aérea no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.






