El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo estar entusiasmado por realizar su primer vuelo a bordo de su nuevo Air Force One y agradeció a Qatar el controvertido regalo del lujoso avión.
Trump afirmó que Estados Unidos “no podría construir un avión como este”, pese a que el Boeing 747-8, sometido a amplias modificaciones, fue fabricado originalmente en ese país.
Trump agradeció a Qatar el regalo del nuevo Air Force One y afirmó estar emocionado por realizar su primer vuelo en la aeronave, pese a las críticas éticas, constitucionales y de seguridad que ha suscitado la donación.
“Para ser sincero, estoy emocionado por el primer vuelo. Nadie ha visto nunca nada igual”, declaró Trump a los periodistas que lo acompañaban antes de viajar a Dakota del Norte.
El mandatario, de 80 años, tenía previsto participar en un acto en la Biblioteca Presidencial Theodore Roosevelt, en el marco de las celebraciones por el 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos.
“Acaban de terminarlo. Lo han adaptado para un presidente, lo que significa la seguridad y todos los diferentes detalles y extras que le han añadido. Es algo muy complejo, pero realmente es impresionante”, afirmó Trump en la Base Conjunta Andrews, cerca de Washington.
Críticas por la donación del avión qatarí
La donación de un avión valorado en cientos de millones de dólares por parte de una potencia extranjera como Qatar ha suscitado entre los críticos una serie de preocupaciones éticas, constitucionales y de seguridad.
El rico emirato del Golfo, que también tiene un papel clave como mediador en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, donó el avión el año pasado. Desde entonces, la aeronave ha pasado por importantes modificaciones y pruebas.
El primer vuelo se produjo, además, apenas un día después de que Trump afrontara nuevas críticas éticas tras la divulgación de documentos que mostraban que había obtenido alrededor de $1.200 millones por las inversiones de su familia en criptomonedas durante su primer año de regreso al poder.
Trump, sin embargo, rechazó cualquier insinuación de conducta irregular y sostuvo que el coste para los contribuyentes estadounidenses de adaptar el avión qatarí fue “muy reducido en comparación con lo que habría costado hacerlo de otra manera”.
“Francamente, no podríamos construir un avión como este porque no estaríamos dispuestos a gastar la cantidad de dinero necesaria. Ellos han gastado una fortuna”, explicó Trump a los periodistas.
El presidente aseguró que había preguntado al emir de Qatar si podía utilizar el avión, pero que “él dijo: ‘No, no, me gustaría hacer una contribución al país’, así que fue un detalle muy bonito”.
La aeronave servirá como solución temporal hasta que Boeing entregue dos nuevos Air Force One construidos específicamente para ese fin, cuya entrega está prevista dentro de dos años tras una serie de retrasos y sobrecostes.
Trump lleva tiempo centrado en reemplazar la actual y envejecida flota de Air Force One, aunque uno de esos aviones parecía viajar como respaldo para él el miércoles.