El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que está “perdiendo la fe” en Irán y admitió que los estadounidenses deben mantenerse alerta ante la posibilidad de que continúen los ataques recíprocos entre ambos países.
Durante una reunión del Consejo de Ministros celebrada el 31 de julio de 2026 en Camp David, cerca de Thurmont, Maryland, se le preguntó cómo planeaba reactivar el memorando de entendimiento alcanzado el mes pasado con Teherán, que debía poner fin a la guerra después de tres meses y medio.
“Solo queremos ganar”, respondió Trump, sin ofrecer mayores indicios de que busque una salida diplomática ni de que cuente con una estrategia para terminar la guerra.
“Estamos intentando ser lo más amables posible en una situación como esta”, añadió, antes de insistir: “No pueden tener un arma nuclear. Irán no tendrá un arma nuclear”.
Consultado sobre si la población estadounidense debía prepararse para nuevos intercambios de ataques entre Estados Unidos e Irán, el mandatario contestó: “Un poco”.
“Sería una tontería decir que no. Siempre hay que estar alerta”, señaló.
Trump sostuvo que Teherán siempre muestra interés en dialogar, pero incumple de manera constante sus compromisos. Al preguntársele si todavía consideraba posible alcanzar un acuerdo, respondió: “Estoy perdiendo la fe en ellos”, y afirmó que Irán lanzó misiles contra tropas estadounidenses en Jordania mientras las partes se encontraban en pleno proceso de negociación.
Sobre cuántos ataques adicionales serían necesarios para restablecer la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz, Trump contestó: “Nunca se sabe”.
“La mayoría de la gente ya se habría rendido a estas alturas… Ellos no lo han hecho, así que hay que reconocerles el mérito. Son tenaces”, añadió.
Trump asistió a la reunión acompañado por el secretario del Interior, Doug Burgum; el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; y el secretario de Trabajo en funciones, Keith Sonderling.






