El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, dijo que mantiene la intención de viajar a Suiza este fin de semana para participar en conversaciones con funcionarios iraníes, aunque admitió que la reunión todavía no está cerrada.
La cita forma parte del proceso abierto por el memorando de entendimiento firmado por separado el miércoles por Washington y Teherán, que activó un periodo de 60 días de negociaciones sobre el programa nuclear de Irán y otros asuntos pendientes.
JD Vance prevé asistir a conversaciones con Irán en Suiza dentro del periodo de 60 días abierto por el memorando de entendimiento firmado por Washington y Teherán.
Vance aseguró en una rueda de prensa en la Casa Blanca que ese plazo comenzó el jueves. La agenda inmediata sigue sin definición, ya que algunos funcionarios han señalado que la primera ronda podría celebrarse el viernes, mientras que otros sitúan el encuentro en algún momento no precisado del fin de semana.
Según Vance, las dificultades de los responsables iraníes para salir de su país podrían retrasar la concreción de la reunión. El vicepresidente distinguió entre las conversaciones técnicas y las negociaciones encabezadas por altos cargos políticos.
Suiza aparece como sede de una fase política del diálogo

A las negociaciones de nivel político, afirmó Vance, tiene previsto asistir personalmente en Suiza, aunque reconoció que el plan aún podría cambiar. La ceremonia de firma prevista inicialmente para el viernes fue cancelada después de que cada país suscribiera el acuerdo por separado el miércoles.
Durante buena parte de su comparecencia, Vance defendió el memorando de entendimiento que ayudó a negociar. Sostuvo que Estados Unidos pudo aceptarlo porque las instalaciones nucleares y el ejército convencional de Irán han sido destruidos y porque “su capacidad para amenazar a sus vecinos sigue estando prácticamente aniquilada”.
Esa afirmación parece aludir al programa de misiles iraní. Washington había prometido destruirlo por completo al inicio de la guerra, pero ahora sostiene que debería permitirse su existencia en cierta medida como mecanismo de “autodefensa” para Irán.
Vance defiende el memorando frente a los “escépticos”
“He visto a personas escépticas respecto al acuerdo. La gente dice que los iraníes nunca cambiarán su comportamiento. Quizá sea cierto, y si es así, no obtendrán ninguno de los beneficios del acuerdo. Pero, ¿no merece la pena intentarlo?”, preguntó Vance.

El vicepresidente afirmó además que la guerra contra Irán provocó divisiones importantes dentro de la República Islámica y que los pragmáticos dentro del sistema iraní, a quienes describió como personas interesadas en transformar la relación de Teherán con Oriente Medio y con el mundo, están ganando el debate interno.
Como respaldo a su posición, Vance reiteró que los Estados del Golfo han recibido favorablemente el acuerdo, en contraste con lo que describió como el desdén que mostraron hacia el acuerdo nuclear de 2015 firmado por el expresidente estadounidense Barack Obama.