La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respaldó el progreso de las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán. Sus condiciones exigen la reapertura del estrecho de Ormuz y la paralización del programa armamentístico nuclear de Teherán. La funcionaria emitió su posición tras el aviso del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre un memorando de entendimiento bilateral, negociado en gran medida para detener la guerra.
“Acojo con satisfacción los avances hacia un acuerdo entre EE. UU. e Irán. Necesitamos un acuerdo que realmente desescale la guerra, reabra el estrecho de Ormuz y garantice la plena libertad de navegación sin restricciones. No se debe permitir que Irán desarrolle armas nucleares”, escribió Von der Leyen en la plataforma X. En paralelo, instó al gobierno iraní a cesar toda actividad desestabilizadora en la región y a detener los ataques contra países fronterizos.
El pacto prevé una tregua de 60 días
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, comunicó que la firma del pacto está prevista para el domingo 24 de mayo, tras las consultas telefónicas de Trump con autoridades de Israel y del golfo Pérsico. El documento, gestionado con la intervención del jefe del ejército de Pakistán, Asim Munir, instaura una tregua de 60 días para definir los anexos técnicos de la desescalada.

Bajo este esquema, Irán asume el compromiso de retirar las minas marinas del estrecho de Ormuz para restablecer el tránsito mundial de hidrocarburos. Como contraprestación, Estados Unidos levantará el bloqueo naval sobre los puertos iraníes y anulará sanciones económicas específicas. La medida permite que la República Islámica pueda vender su petróleo en el mercado internacional y acceder a fondos estatales retenidos.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baghaei, confirmó que el cese de sanciones consta de forma explícita en el borrador. Baghaei precisó que persisten diferencias respecto al programa nuclear, catalogado por Teherán como un derecho soberano con fines pacíficos, mientras Washington demanda garantías sobre la no proliferación de uranio.

El acuerdo abarca también el fin de la ofensiva militar en el Líbano. La guerra inició el 28 de febrero con una operación de Estados Unidos e Israel que causó la muerte de líderes iraníes y provocó bombardeos de represalia. El alto el fuego rige desde el 7 de abril, situación que dirigentes internacionales como el primer ministro británico, Keir Starmer, buscan ratificar a largo plazo.
Este material audiovisual expone la comparecencia parlamentaria que contextualiza las presiones energéticas y económicas detrás de la postura de la Comisión Europea frente al conflicto en Medio Oriente.