Las autoridades iraníes cerraron este domingo una cafetería en el centro de Teherán bajo la acusación de promover actividades “satánicas”, según medios locales.
El establecimiento afectado se sitúa en la famosa calle Valiasr de Teherán. La agencia de noticias Fars informó que el local acogía eventos con música de estilo occidental que “servían de escenario para comportamientos anormales”, mientras que la agencia de noticias Mehr señaló que la policía acusó a los clientes de participar en “movimientos satánicos”.
La agencia de noticias Tasnim difundió un video de 14 segundos sin sonido sobre el estado del comercio. El registro muestra un local abarrotado donde los artistas tocaban la guitarra mientras algunos clientes movían la cabeza al ritmo de la música.
Estas acciones se enmarcan en las medidas de la República Islámica contra actividades que considera contrarias a los valores islámicos o influenciadas por las culturas occidentales. Las autoridades iraníes mantienen un historial de redadas y detenciones contra reuniones acusadas de promover el “satanismo”, una calificación que en el pasado otorgaron a conciertos de rock y heavy metal.