Irak negocia con Estados Unidos una excepción a la prohibición que impide operar a las aerolíneas iraníes en sus aeropuertos. El gobierno iraquí busca que determinados aeropuertos queden fuera de la medida para reanudar vuelos vinculados con tratamiento médico, estudios, visitas religiosas y otras necesidades de civiles.
La prohibición entró en vigor esta semana en todos los aeropuertos iraquíes y causó una fuerte alteración de las operaciones en Najaf, principal destino de los vuelos iraníes hacia Irak.
Las rutas entre ambos países transportan sobre todo a peregrinos chiíes iraquíes que viajan a ciudades sagradas de Irán y a iraníes que visitan lugares sagrados en Irak. También las utilizan estudiantes iraquíes que cursan estudios en Irán y pacientes que reciben tratamiento médico allí.
Varios iraquíes dijeron a AFP que la aplicación de las sanciones estadounidenses los obligó a buscar alternativas. Algunos temen perder acceso a tratamientos en Irán y otros quedaron varados en ese país, con la opción de regresar por tierra en un trayecto de más de 12 horas.
Irak se sumó a otros países, entre ellos Emiratos Árabes Unidos, que aplican la prohibición estadounidense. La medida llegó después de que el secretario del Tesoro de Estados Unidos dijera que las aerolíneas iraníes serían “cerradas” el miércoles.
Irak e Irán mantienen desde hace tiempo relaciones estrechas por vínculos religiosos y por intereses políticos y económicos. Las aerolíneas iraquíes dejaron de volar a Irán al comienzo de la guerra en Oriente Medio en febrero.










