Irán convocó este miércoles al embajador británico en Teherán, Hugo Shorter, para protestar por la decisión del Reino Unido de prohibir al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní advirtió que la medida “no quedará sin respuesta”.
“Tras la acción injustificada del Gobierno británico de incluir al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en el marco de la ‘Ley de Prevención de Amenazas Estatales’, Hugo Shorter, embajador británico en Teherán, fue convocado hoy, miércoles, al Ministerio de Asuntos Exteriores”, informó la agencia estatal IRNA.
La agencia añadió que la decisión británica “recibirá una respuesta recíproca y contundente por parte de Irán”.
El Gobierno del Reino Unido anunció el lunes que prohibirá a la Guardia Revolucionaria por considerarla una amenaza para la seguridad nacional. La medida también afectará a un grupo relacionado con Teherán al que se atribuye una serie de ataques contra la comunidad judía.
El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó que “toda persona que preste apoyo o asistencia a estos grupos podrá afrontar desde ahora una pena de hasta 14 años de prisión”. El proyecto de ley será presentado esta semana ante el Parlamento.
La prohibición incluiría además a organizaciones subordinadas y voluntarios vinculados con el GRU, la agencia de inteligencia militar rusa, así como al Movimiento Islámico de los Compañeros de la Derecha. Este último grupo, relacionado con Irán, ha reivindicado ataques contra propiedades judías en Londres.
La nueva legislación otorgará al Gobierno británico facultades similares a las utilizadas para proscribir organizaciones. Con ellas podrá designar a agentes y grupos vinculados con Estados extranjeros que considere una amenaza para la seguridad nacional del Reino Unido.
“La medida reforzará la capacidad del Gobierno para hacer frente a amenazas estatales relacionadas con potencias extranjeras, entre ellas el espionaje, la injerencia extranjera en nuestra democracia, el sabotaje y los ataques físicos”, señaló el Ministerio del Interior.
El anuncio se produjo después de varios ataques antisemitas cometidos este año en Londres, entre ellos incendios provocados contra sinagogas, ambulancias comunitarias y otros lugares relacionados con la comunidad judía.










