Irán no renunciará a su derecho a enriquecer uranio en ningún acuerdo con Estados Unidos, informó este viernes la agencia semioficial IRNA, antes de las negociaciones nucleares previstas tras una posible firma entre Teherán y Washington.
La agencia afirmó que Irán “negociará el programa nuclear únicamente en el marco de los principios fundamentales de la República Islámica” y buscará mantener el enriquecimiento como parte de cualquier acuerdo final.
Irán defenderá su derecho a enriquecer uranio y pretende conservar material enriquecido en cualquier acuerdo con Estados Unidos, pese a que Washington exige desmantelar el programa nuclear iraní.
IRNA añadió que Teherán intentará incluir en un acuerdo final “el derecho de Irán a enriquecer uranio y la retención de material enriquecido por parte de la República Islámica de Irán”.
La posición iraní llega después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, dijera que un memorando de entendimiento podría firmarse en Europa en los próximos días para abrir una nueva etapa de conversaciones técnicas.
Trump admite que el acuerdo con Irán aborda solo de forma conceptual el material nuclear
Ese documento abriría una fase de 60 días sobre el programa nuclear iraní y otros puntos del acuerdo, de acuerdo con reportes sobre las negociaciones entre Washington y Teherán.
Teherán mantiene sus líneas rojas nucleares

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, declaró antes que Teherán aún no tomó una decisión definitiva sobre el acuerdo y que no cederá en sus “líneas rojas”.
Baghaei también afirmó que una parte amplia del texto está ultimada, aunque acusó a Estados Unidos de modificar varias veces sus posiciones durante las conversaciones.
Washington sostiene que el objetivo central del acuerdo es impedir que Irán adquiera armas nucleares. Un alto funcionario estadounidense afirmó que el pacto contempla el desmantelamiento del programa nuclear iraní, la destrucción y retirada del uranio altamente enriquecido, y un régimen de inspección de largo plazo.
La cuestión del material enriquecido se mantiene como uno de los puntos principales de la negociación. El Organismo Internacional de Energía Atómica estimó que Irán tenía 440,9 kilos de uranio enriquecido hasta el 60 % antes de los primeros ataques israelíes del 13 de junio de 2025.
El uranio enriquecido sigue como punto central del acuerdo

La cantidad de material que permanece intacta no está clara. Esa incertidumbre refuerza la importancia de las inspecciones, la verificación internacional y el destino de las reservas acumuladas por Irán.
El acuerdo nuclear de 2015 fijaba el límite de enriquecimiento iraní en 3,67 % y restringía la reserva de uranio enriquecido a 300 kilos. Estados Unidos abandonó ese pacto en 2018 y reimpuso sanciones; Irán comenzó después a incumplir los límites del acuerdo.
El memorando que se negocia también incluye disposiciones sobre el estrecho de Ormuz, el bloqueo estadounidense de puertos iraníes y un posible alivio de sanciones condicionado al cumplimiento de las obligaciones por parte de Teherán.
Irán aún no confirmó la aprobación final del texto. La defensa del enriquecimiento y de la retención de material nuclear anticipa una negociación compleja con Estados Unidos, que exige restricciones profundas y verificables sobre el programa nuclear iraní.
La diferencia entre las demandas estadounidenses y las líneas rojas iraníes mantiene abierta la disputa sobre el alcance real del memorando, el futuro del uranio enriquecido y las condiciones necesarias para transformar el entendimiento preliminar en un acuerdo formal.