El medio de comunicación qatarí Al Jazeera informó hoy (jueves) que Irán ha solicitado al mediador, Pakistán, más tiempo para estudiar la nueva propuesta de Estados Unidos. Una fuente pakistaní añadió al informe que la disputa sobre el uranio iraní sigue siendo el principal punto de desacuerdo en las conversaciones entre ambos países.
El reporte llega después de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, se refiriera anoche a las tensiones con Irán, declarando que: “La única pregunta es si terminaremos esto militarmente o si firmarán un acuerdo”.
Según sus palabras, Estados Unidos no permitirá que Irán obtenga armas nucleares, y aclaró que existe un amplio apoyo a esta política por parte del público y de la comunidad internacional. Más adelante en su discurso, Trump advirtió que un Irán con armas nucleares “haría estallar a todo el Medio Oriente, a Israel, y luego vendrían aquí”. El presidente añadió que es posible que EE. UU. se vea obligado a “golpear a Irán con más fuerza”, aunque señaló que aún no está claro cómo se desarrollarán las cosas.
Reactivación militar durante el alto el fuego
En paralelo a los avances en las negociaciones, la cadena de noticias estadounidense CNN publicó que, según altos funcionarios de inteligencia de EE. UU., Irán ha reanudado activamente parte de la producción de sus vehículos aéreos no tripulados (drones). La cadena de noticias añadió que la actividad fabril comenzó a llevarse a cabo durante el alto el fuego de seis semanas que entró en vigor a principios de abril.
Cuatro fuentes distintas familiarizadas con los detalles minuciosos de los informes confirmaron que la expectativa occidental de una desaceleración prolongada en las capacidades militares de Irán resultó no ser realista. La revelación demuestra, además, que el aparato de seguridad en Teherán actuó con gran ingenio bajo el amparo de la calma industrial para devolver las fábricas de armas a su pleno funcionamiento.