Irán advirtió el viernes que responderá de forma “devastadora” a cualquier nueva amenaza de Estados Unidos, después de que Washington anunciara la imposición de las sanciones financieras más severas de su historia contra la República Islámica.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, adelantó el jueves que el Gobierno dará a conocer el lunes más detalles sobre las medidas. Su anuncio siguió a una advertencia del presidente Donald Trump sobre las consecuencias económicas para cualquier país que proporcione “algún tipo de salvavidas a Irán”.
Irán promete represalias “aplastantes, punitivas y devastadoras”
El jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general de división Ali Abdollahi, aseguró que Teherán está preparado para responder en distintos frentes.
“Con preparación en tierra, mar, aire, defensa antiaérea y ciberespacio, las fuerzas armadas de Irán responderán a las nuevas amenazas del enemigo mediante represalias aplastantes, punitivas y devastadoras”, declaró Abdollahi, citado por medios iraníes.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, principal representante del país en las conversaciones indirectas con Estados Unidos, afirmó que Washington parecía haber concluido que no podía imponerse en un enfrentamiento militar directo.
“Debemos trazar planes para afrontar las injustas sanciones y así superarlas”, dijo durante una visita a Irak. Ghalibaf acusó además a Estados Unidos e Israel de recurrir a una guerra económica y “cognitiva” contra Irán.
El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní también condenó las sanciones económicas y comerciales estadounidenses y las calificó de “terrorismo económico” que no “generará ni la más mínima vacilación en la determinación de los iraníes de salvaguardar la independencia, la dignidad y la soberanía nacional de Irán”.
Las nuevas sanciones repercuten en el mercado petrolero
La amenaza de nuevas sanciones repercutió en el mercado petrolero. Los precios del crudo se estabilizaron el viernes, aunque se encaminaban hacia una segunda semana consecutiva de alzas. El jueves habían alcanzado su nivel más alto en más de tres semanas ante la preocupación por las exportaciones de energía del Golfo.
Bessent restó importancia a esa reacción. “No estoy seguro de por qué el precio del petróleo se ha disparado ante esto”, declaró a CNBC. “Si ejercemos la máxima presión económica, esto significa que, con toda probabilidad, no habrá un reinicio cinético a gran escala”, añadió, en referencia a una nueva escalada militar.
La guerra ha dejado miles de muertos y afectado el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, por donde antes de febrero circulaba cerca de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial. Estados Unidos e Irán anunciaron acuerdos de alto el fuego en abril y junio para restablecer la libre navegación como paso previo al fin de la guerra, pero ambos pactos se desmoronaron rápidamente.
Irán ha estado sometido a fuertes sanciones económicas estadounidenses de manera casi continua desde la Revolución Islámica de 1979. La nueva ofensiva anunciada por Washington también plantea la posibilidad de medidas contra países que mantengan relaciones comerciales con Teherán.
China rechaza la vía de las sanciones contra Irán
China compra más del 80 % del petróleo que Irán exporta por vía marítima, según datos de 2025 de la firma de análisis Kpler. Consultado sobre la posibilidad de sancionar a Pekín por sus negocios con Teherán, Bessent respondió que prefería mantener parte de esas conversaciones en privado.
“Los chinos obtienen el 50 por ciento [de su] energía desde el interior del Golfo, por lo que les convendría mucho sumarse al programa”, afirmó.
La embajada china en Washington rechazó la vía de las sanciones. “Las sanciones y la presión no ayudan a resolver el problema”, señaló un portavoz. “China insta a las partes involucradas a que tomen medidas responsables y resuelvan el asunto por vías políticas y diplomáticas”.
Las ofertas de crudo iraní a compradores chinos ya disminuyeron y los precios subieron esta semana después de que el bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes, restablecido el 13 de julio, redujera los envíos de Teherán, según fuentes comerciales citadas por Reuters.










