La Fuerza Aérea de Israel incorporó su segundo avión cisterna Boeing KC-46 de un total de seis adquiridos, una incorporación que, según informó el ejército, fortalecerá de forma significativa sus capacidades para ejecutar operaciones de largo alcance.
La ceremonia de incorporación se llevó a cabo ayer en la base aérea de Nevatim, en el sur del país, después de que la aeronave llegara desde Estados Unidos.
En la Fuerza Aérea Israelí, los KC-46 reciben el nombre de “Gideon” y reemplazarán a la actual flota de aviones cisterna Boeing 707, considerada obsoleta. Esas aeronaves desempeñaron un papel clave durante las recientes guerras de Israel contra Irán.
De acuerdo con los militares, estos aviones cisterna amplían el alcance operativo de los cazas y les permiten permanecer más tiempo en el aire, además de aportar capacidades avanzadas de transporte y de cumplimiento de múltiples misiones.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sostuvieron que la incorporación del KC-46 representa “una mejora significativa de las capacidades de la Fuerza Aérea en una guerra en múltiples frentes y en operaciones en teatros de operaciones distantes”.










