Un resumen de una lección de la Torá redactado por Yehudah Katz, uno de los soldados desaparecidos en la Batalla del Sultán Yacoub cuyos restos fueron hallados 44 años después, ha cobrado un significado especial por las reflexiones que escribió durante su juventud sobre el autosacrificio, quienes caen en la guerra y la santificación del nombre de Dios.
El documento corresponde a los apuntes que Katz elaboró tras una lección impartida en septiembre de 1979 por el muerto rabino Uzi Kalchaim. Durante esa enseñanza, el rabino abordó la elevada condición espiritual de quienes mueren santificando el nombre de Dios y las responsabilidades espirituales que esas muertes dejan a quienes continúan con vida.
Entre las notas figura la siguiente afirmación: “Ninguna criatura puede permanecer en presencia de aquellos que son asesinados para la santificación del nombre de Dios; han alcanzado un nivel de abstinencia suprema”. El texto añade: “Los más cercanos al Santo, bendito sea, son los santos que fueron asesinados para la santificación de su nombre”.
Más adelante, el resumen recoge reflexiones dirigidas de forma explícita a quienes mueren en la guerra y al compromiso que, según la enseñanza, su sacrificio impone a los sobrevivientes. Katz escribió: “Aquellos que caen en la guerra santificando el nombre de Dios, esto nos obliga a cambiar nuestra forma de vida y, en consecuencia, su influencia también se hará sentir”.
Tras el hallazgo de sus restos, más de cuatro décadas después de su desaparición en la Batalla del Sultán Yacoub, esas palabras han adquirido una dimensión especialmente significativa.
Katz estudiaba en la Yeshivá Kerem B’Yavneh y servía como soldado del cuerpo blindado. En los últimos días, amigos y rabinos lo han recordado como un destacado estudioso de la Torá, profundamente comprometido con el estudio y con su desarrollo espiritual.











