El líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jamenei, afirmó en su canal de Telegram que las potencias del Golfo ya no servirán de escudo para las bases estadounidenses y que Estados Unidos ya no tendrá un refugio seguro en la región, mientras Teherán y Washington negocian un marco para poner fin a una guerra que ya dura tres meses.
Varias bases estadounidenses en Oriente Medio fueron atacadas por Irán durante el conflicto.
El mandatario, de 56 años, no ha aparecido en público desde que fue nombrado líder supremo de Irán el 8 de marzo. Desde entonces, solo ha emitido comunicados escritos, lo que ha alimentado las especulaciones sobre su estado de salud tras resultar herido en los ataques. Sus declaraciones se produjeron horas después de que las fuerzas estadounidenses atacaran emplazamientos de misiles en el sur de Irán y embarcaciones que intentaban colocar minas.
Los ataques pusieron en riesgo un alto el fuego ya de por sí frágil, vigente desde el 8 de abril, mientras Estados Unidos e Irán buscan alcanzar un acuerdo para poner fin a una guerra que ha sacudido la economía mundial debido a una grave interrupción del suministro energético. Washington y Teherán han minimizado las expectativas de un avance inminente.