Un grupo de 40 marineros iraníes regresó a su país durante la madrugada del domingo, después de que Sri Lanka coordinara su rescate en aguas internacionales próximas a la isla. Los tripulantes fueron trasladados al puerto de Galle, a unos 126 kilómetros de Colombo, donde recibieron asistencia médica antes de su repatriación.
Los marineros se encontraban a bordo de 19 buques comerciales. La operación comenzó a raíz de una solicitud de la embajada iraní al Ministerio de Asuntos Exteriores de Sri Lanka, transmitida por vía diplomática. Thushara Rodrigo, portavoz de ese ministerio, explicó que los tripulantes sufrían emergencias médicas, aunque no precisó su naturaleza ni las circunstancias que hicieron necesario el rescate.
El episodio se produjo durante el bloqueo impuesto por Estados Unidos a la navegación iraní, una medida vinculada a la guerra con Irán y a los intentos de Teherán de obstaculizar el tránsito por el estrecho de Ormuz. Medios locales y el diario The Hindu indicaron que los marineros viajaban en petroleros sujetos a sanciones estadounidenses. Las autoridades de Sri Lanka no ofrecieron información adicional sobre esos barcos.
Una fuente del Gobierno de Sri Lanka, conocedora de la operación, explicó que la Armada y la Guardia Costera del país suelen colaborar en las misiones humanitarias de rescate.
No es la primera vez que Sri Lanka interviene en favor de marineros iraníes este año. El 4 de marzo, un submarino estadounidense hundió con un torpedo el buque de guerra iraní IRIS Dena. Sri Lanka rescató por razones humanitarias a decenas de tripulantes. Más de 80 marineros murieron en el ataque y sus cuerpos fueron trasladados a Irán a mediados de marzo.
En abril también fueron repatriados 32 supervivientes del IRIS Dena y otros 208 tripulantes de una embarcación diferente.










