La agencia iraní Mehr atribuyó a las fuerzas terrestres de la Guardia Revolucionaria un ataque con drones contra la sede del grupo kurdo iraní Komala, situada en Balisan, en el Kurdistán iraquí. La operación se habría producido durante la noche anterior, pero la Guardia Revolucionaria no reivindicó de inmediato su responsabilidad.
Komala es una organización opositora que las autoridades de Teherán califican de terrorista y separatista. Su presencia en Irak forma parte de un conjunto de campamentos y bases de grupos armados kurdos iraníes establecidos en esa región semiautónoma.
Desde el inicio de la guerra en febrero, Irán ha atacado repetidamente posiciones de esas organizaciones, a las que acusa de contar con el respaldo de Israel. Uno de los episodios más mortíferos de los últimos meses tuvo lugar el 17 de julio en las proximidades de Sulaymaniyah, donde murieron nueve miembros de Komala.










