Irán afronta la llegada del invierno con la previsión de nuevas dificultades en el suministro de gas natural. Aunque es un importante productor, el país arrastra problemas de abastecimiento desde hace años, agravados por la guerra con Estados Unidos e Israel que comenzó en febrero.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, propuso una campaña nacional para reducir el consumo de gas en al menos un 10 %. En un video difundido por medios iraníes, sostuvo que el esfuerzo de la población es necesario para superar los próximos meses de frío.
El gas natural es esencial para los sistemas de calefacción. Durante el invierno, las temperaturas suelen caer por debajo de cero grados, especialmente en el norte de Irán. A las dificultades que ya existían se suman los daños de la guerra: durante su fase más intensa, que duró casi 40 días, Estados Unidos e Israel atacaron infraestructuras estratégicas iraníes, incluidas refinerías de gas natural, de acuerdo con Teherán.
Ghalibaf también ofreció un incentivo económico para promover el ahorro. Afirmó que toda persona que reduzca su consumo, sin importar la cantidad, recibirá de inmediato en su cuenta bancaria el importe correspondiente. La intención expresada por el dirigente es que los hogares puedan apreciar directamente ese beneficio en su presupuesto.










