La posibilidad de que otros países impongan sanciones económicas y bancarias a Israel llevó a Benjamín Netanyahu a hablar de planes de contingencia, entre ellos el uso de monedas digitales. Sus declaraciones desataron críticas de dirigentes de la oposición, que consideran que el primer ministro acepta la perspectiva de un aislamiento económico internacional.
En una entrevista con Roi Katz en el canal de Economía, Netanyahu reconoció que teme esas sanciones. Explicó que Israel debe prepararse para mantener su actividad económica si se imponen restricciones financieras y mencionó las criptomonedas como una de las herramientas sobre las que ya trabaja. Aclaró que también contempla otras alternativas.
Cuando Katz le preguntó específicamente por la tecnología blockchain como posible vía frente a las sanciones, respondió: “Sí, es una de las vías. Ya pedí que se prepare un plan para eso”. No anunció que Israel adoptaría una economía basada en criptomonedas ni propuso reemplazar por completo su sistema financiero. La preparación aludía a un escenario eventual, no a una decisión de aplicar ese cambio.
Naftalí Bennett, exprimer ministro y presidente del partido Beyajad, reaccionó con una acusación de fondo: a su juicio, Netanyahu propone al país un futuro de aislamiento. Bennett se presentó como patriota israelí, antiguo jefe de Gobierno y empresario de alta tecnología para expresar su alarma ante lo que calificó como una visión “derrotista y sombría”.

Bennett advirtió que semejante aislamiento podría destruir la industria tecnológica israelí, dejar sin sustento a cientos de miles de familias, empobrecer a millones de ciudadanos y perjudicar gravemente al turismo, las empresas y la seguridad nacional. También acusó a Netanyahu de situar a Israel en la misma categoría que Irán, Corea del Norte y Rusia.
El dirigente opositor sostuvo que un Gobierno encabezado por él buscaría recomponer las relaciones internacionales e impulsar la ciencia y la industria tecnológica. Rechazó la idea de que los israelíes deban aceptar el futuro que, a su entender, Netanyahu describe.
Yair Lapid, jefe de la oposición, vinculó directamente el riesgo de sanciones con la continuidad del Gobierno. Afirmó que, si el Ejecutivo de Netanyahu obtiene otro mandato, se interrumpirá la ayuda en materia de seguridad a Israel y sufrirá sanciones económicas graves. Calificó las declaraciones del primer ministro de disparatadas, aunque aseguró que la advertencia era cierta.

Avigdor Lieberman, presidente de Israel Beitenu, cuestionó la eficacia de las monedas digitales ante sanciones internacionales. Recordó que las transacciones en redes blockchain pueden rastrearse y que las operaciones con criptomonedas también están expuestas a restricciones o bloqueos. Para Lieberman, la respuesta debe consistir en impedir que Israel quede aislado en los ámbitos diplomático y económico, en lugar de depender de mecanismos financieros alternativos.
Keren Turner, antigua directora general del Ministerio de Finanzas y actual integrante del partido de Bennett, consideró que el planteamiento de Netanyahu equivale a reconocer el fracaso de la política gubernamental. Recalcó que ninguna moneda digital puede sustituir la confianza internacional, las inversiones extranjeras, los acuerdos comerciales ni las relaciones con las principales economías del mundo.

También intervino el profesor Yaron Zelekha, candidato del partido de los Reservistas y la Economía. Durante una entrevista con i24NEWS, describió las declaraciones del primer ministro como “uno de los mayores disparates que he escuchado en mi vida”.
Desde el sector israelí de las criptomonedas llegó una valoración diferente. Nir Hirschman, director general del Foro de Empresas de Criptomonedas, subrayó la posición de Israel en el desarrollo de tecnologías blockchain y sostuvo que estas herramientas pueden facilitar las transferencias de dinero y reforzar los vínculos financieros con mercados internacionales.

Hirschman también rechazó presentar la tecnología como una forma segura de eludir sanciones. Las cadenas de bloques públicas permiten seguir el rastro de las operaciones, por lo que no sirven necesariamente para ocultar fondos ni para escapar de restricciones financieras. El foro manifestó su disposición a trabajar con el Gobierno y los organismos reguladores en reformas relacionadas con el sector.










