La relación de Israel con Países Bajos atraviesa “tiempos difíciles”, afirmó el presidente Isaac Herzog durante la recepción de la nueva embajadora neerlandesa, Stella Ronner-Grubacic, en Jerusalén. Herzog expresó inquietud por las posiciones del Gobierno de ese país y por lo que observa en su opinión pública. A su juicio, Israel afronta una ofensiva que desconoce su papel en la defensa de Europa y su condición de democracia activa.
Las diferencias entre ambos países se acentuaron después de que Países Bajos prohibiera el mes pasado la entrada de productos procedentes de los asentamientos israelíes de Judea y Samaria, Jerusalén Este y los Altos del Golán. Israel respondió con la retirada de las acreditaciones diplomáticas a funcionarios neerlandeses destinados en Ramala.
En su conversación con Ronner-Grubacic, Herzog también recordó un encuentro de años atrás con el rey Guillermo Alejandro de Países Bajos. Destacó que el monarca ha expresado una postura moral clara contra el antisemitismo y los sentimientos contrarios a Israel.
La recepción se celebró en la Residencia Presidencial e incluyó la presentación de credenciales de otros cuatro embajadores: Christophe Parisot, de Francia, Arad Benko, de Austria, Emmanuel Bayingana, de Ruanda, y Evelyn Korantemaa Ofosu-Amable, de Ghana.
Ante Parisot, Herzog subrayó la historia compartida entre Israel y Francia y planteó la necesidad de superar las dificultades actuales, recuperar la cooperación bilateral y abrir una nueva etapa. Las relaciones con París se han deteriorado por las críticas y medidas punitivas francesas relacionadas con las actuaciones israelíes en Gaza y Judea y Samaria, además del reconocimiento del Estado palestino por parte del presidente Emmanuel Macron.
El mandatario describió los vínculos con Austria como una “cálida amistad” y destacó la cooperación en innovación, comercio y seguridad. También mencionó el compromiso de Viena con la lucha contra el antisemitismo y la preservación de la memoria del Holocausto.
En las reuniones con los representantes africanos, Herzog se refirió a los proyectos que Israel mantiene con Ruanda en agricultura, innovación y educación. Respecto de Ghana, señaló posibilidades de ampliar la colaboración en tecnología, salud y gestión del agua. También planteó el fortalecimiento de las relaciones israelíes con otros países de África.










