El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó que su país no modificará sus políticas aunque Estados Unidos decida reanudar los ataques. En un discurso televisado, sostuvo que la posición de Teherán permanecerá intacta tanto si hay otra guerra como si no la hay.
El canciller también se refirió a la posibilidad de una nueva ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel. Advirtió que, si ambos países vuelven a atacar, “saben perfectamente que el resultado no será distinto del que experimentaron en el pasado”. Aunque reconoció que estos días se habla de otra guerra, dijo que él ya piensa en lo que vendrá después.
Una parte de sus declaraciones estuvo dedicada al estrecho de Ormuz. Araghchi rechazó la posibilidad de regresar a la forma en que se administraba ese paso antes de la guerra. Afirmó que la guerra introdujo cambios fundamentales y estratégicos en la región que todos deberán aceptar, y que las rutas del estrecho tampoco volverán a ser las de antes.
“La guerra actual lo ha cambiado todo”, afirmó el ministro, quien insistió en la necesidad de reconocer las nuevas realidades. Su posición sobre Ormuz forma parte de la misma advertencia: incluso después de los combates, la situación no volverá a ser la que existía antes de la guerra.










