Antes de las festividades de los Grandes Días Santos, muchos judíos observantes revisan las mezuzás de sus hogares y sus tefilín para comprobar que sigan siendo aptos según la ley judía.
En Ashdod, una campaña de inspección reveló defectos importantes en algunos de estos objetos pertenecientes a residentes de la ciudad. La iniciativa, impulsada por el Consejo Religioso local al inicio del mes hebreo de Elul, permitió revisar cientos de pares de tefilín y numerosas mezuzás.
Las revisiones se realizaron en un instituto autorizado mediante un proceso que combinó una inspección manual detallada y un análisis computarizado de las letras. Entre los problemas encontrados hubo palabras completas borradas y letras deterioradas o separadas del pergamino.
El Consejo Religioso explicó que parte de los daños se relacionan con factores ambientales, como el calor extremo al dejar los tefilín en vehículos y la humedad o el agua que puede entrar en las cajas de las mezuzás durante la limpieza de los marcos de las puertas.
El rabino jefe de Ashdod, Haim Shimon Pinto, destacó la importancia de las inspecciones y señaló que ayudan a evitar bendiciones recitadas en vano y el incumplimiento de un mandamiento positivo.
Debido a la cantidad de artículos no válidos encontrados y al interés de los residentes, la iniciativa fue ampliada durante un mes adicional. La revisión del pergamino se ofrece gratuitamente, mientras que la apertura y sellado de tefilín cuenta con subsidio parcial y la inspección de una mezuzá tiene un costo reducido.










