La Fuerza Aérea de Estados Unidos prepara una demostración en vuelo de un sistema de propulsión por detonación rotativa destinado a futuros misiles de alta velocidad que puedan fabricarse en grandes cantidades y a menor costo.
El Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea, AFRL, pretende llevar el motor Rotating Detonation Rocket Engine-Combined Cycle (RDRE-CC) desde el nivel de madurez tecnológica TRL 3 hasta TRL 6. El programa HERMES prevé integrar el sistema en un vehículo experimental lanzado desde tierra y acelerado inicialmente por un cohete sonda antes de activar el motor sometido a evaluación.
El proyecto está vinculado al concepto High-Speed Affordable Mass Munitions (HAMM), orientado a combinar alta velocidad con armas que puedan almacenarse, fabricarse a gran ritmo y adquirirse en cantidades mayores. AFRL estudia posibles aplicaciones en misiles aire-superficie de largo alcance, misiles aire-aire y sistemas lanzados desde tierra.
La tecnología emplea una o más ondas de detonación que circulan a gran velocidad por una cámara anular. AFRL señala que estas ondas pueden superar los 2 kilómetros por segundo. Esta arquitectura puede generar una elevada presión de combustión en un volumen menor que el de sistemas convencionales, una ventaja relevante en misiles donde el espacio interno debe repartirse entre propulsión, combustible, ojiva, electrónica y guiado.
Un sistema de propulsión más compacto podría dejar más volumen para combustible o carga útil sin aumentar de forma considerable el tamaño del misil. En un arma aire-superficie, eso podría traducirse en mayor alcance. En un misil aire-aire, permitiría ampliar el alcance o conservar más energía en la fase terminal sin exceder las dimensiones compatibles con aviones como el F-35A y el F-22, cuyos compartimentos internos imponen límites estrictos.
El programa no busca pasar directamente a un arma operativa. Primero debe validar el motor, después probar el sistema completo en condiciones de flujo representativas del vuelo y finalmente integrarlo en el vehículo experimental. La demostración servirá para comprobar si el RDRE-CC puede mantener su funcionamiento durante un vuelo real a alta velocidad.
La convocatoria publicada el 1 de octubre de 2026 prevé una duración de entre 36 y 48 meses. El programa aún no define velocidad final, alcance, ojiva ni plataforma de lanzamiento, por lo que HAMM permanece en una fase experimental centrada en determinar si la propulsión por detonación rotativa puede convertirse en una opción práctica para futuros misiles producidos a gran escala.










