Estados Unidos autorizó una posible venta a Corea del Sur de 70 misiles aire-aire AIM-120C-8 AMRAAM, con un valor estimado de 292 millones de dólares. La aprobación, anunciada el 10 de junio de 2026, busca reforzar la capacidad de la Fuerza Aérea surcoreana para interceptar amenazas más allá del alcance visual.
El paquete incluye los misiles, secciones de guiado, equipos de apoyo, instrucción y asistencia logística. RTX Corporation figura como contratista principal, mientras que la notificación fija cantidades máximas estimadas y no confirma por sí sola el número final de entregas.
La venta de misiles AIM-120C-8 a Corea del Sur ampliaría las reservas de interceptores aire-aire modernos de Seúl y reforzaría la respuesta de sus cazas F-35A, F-15K y KF-16 frente a amenazas aéreas norcoreanas.
Corea del Sur refuerza sus reservas de misiles aire-aire
La compra ampliaría las reservas de munición aire-aire moderna de Corea del Sur en un momento en que Seúl necesita sostener salidas de combate, entrenamiento y disponibilidad operativa sin agotar rápidamente sus inventarios. La distancia entre las zonas de lanzamiento norcoreanas y los principales centros urbanos, bases aéreas y puertos surcoreanos deja márgenes de reacción reducidos ante ataques aéreos, misiles de crucero, drones o plataformas que intenten lanzar armas desde distancia.
El AIM-120C-8 es la versión internacional más reciente de producción del AMRAAM. Mantiene la arquitectura general del misil, pero incorpora mejoras asociadas al programa F3R, centrado en actualizar la sección de guiado, los procesadores, las tarjetas de circuito y el software.
Departamento de Estado de EE.UU. aprueba la posible venta de misiles aire-aire a Corea del Sur
Esta modernización facilita futuras actualizaciones y mejora la gestión del vuelo, la resistencia frente a contramedidas electrónicas y la adaptación a bibliotecas de amenazas más recientes. En términos operativos, el misil ofrece a Corea del Sur una capacidad más robusta para enfrentar objetivos aéreos en escenarios de alta presión.
Capacidad más allá del alcance visual para F-35A, F-15K y KF-16
El misil emplea guiado inercial en la fase media, actualizaciones durante el vuelo y radar activo en la fase terminal. Esto permite al caza lanzador maniobrar, retirarse o atender otra amenaza sin mantener iluminación continua del blanco hasta el impacto.
En Corea del Sur, esa capacidad es relevante para los F-35A, F-15K y KF-16, que podrían emplearlo contra cazas, aviones de ataque, plataformas portadoras de armas de largo alcance, drones o misiles de crucero de vuelo bajo. La combinación de sensores avanzados y municiones de radar activo mejora la posibilidad de neutralizar amenazas antes de que alcancen sus zonas de lanzamiento.
La amenaza norcoreana no depende solo de aviones modernos. Aunque buena parte de su fuerza aérea está compuesta por modelos antiguos de origen soviético y chino, la cantidad, la dispersión y la posibilidad de ataques simultáneos pueden obligar a Corea del Sur y Estados Unidos a consumir interceptores en los primeros compases de una crisis.
EE. UU. aprueba venta militar al extranjero de actualización del caza F-15K de Corea del Sur
Ese problema se amplía con la combinación de aeronaves, misiles balísticos tácticos, cohetes de artillería, misiles de crucero, guerra electrónica y sistemas no tripulados. En mayo de 2026 se reportaron pruebas norcoreanas de misiles balísticos tácticos, cohetes de artillería y misiles de crucero descritos como guiados con apoyo de inteligencia artificial.
Complemento para la defensa aérea terrestre surcoreana

Los AMRAAM también complementan la defensa terrestre surcoreana. Sistemas como Patriot y Cheongung-II son esenciales frente a amenazas balísticas y aerodinámicas, pero no reemplazan a cazas capaces de patrullar, identificar aeronaves, interceptar plataformas antes de que lancen sus armas y desplazarse rápidamente entre el mar Amarillo, el área metropolitana de Seúl y el mar del Este.
Un caza armado con AIM-120C-8 AMRAAM puede forzar maniobras defensivas del adversario antes de que alcance su zona de lanzamiento, incluso cuando no logra destruirlo. Esa presión táctica reduce la libertad de acción de plataformas enemigas y permite organizar mejor la defensa de objetivos protegidos.
La adquisición mantiene además una familia común de misiles entre aeronaves surcoreanas y estadounidenses desplegadas en la península. Los F-16 y F-35A de Estados Unidos, junto con los F-35A, KF-16 y F-15K surcoreanos, se benefician de procedimientos de entrenamiento, planificación e inventario más homogéneos.
La compra acompaña la expansión de la flota F-35A de Corea del Sur, seleccionada en 2014, incorporada de forma permanente en Cheongju en 2019 y ampliada con 20 aeronaves adicionales anunciadas en 2023.
La nueva autorización se suma a compras anteriores

La autorización de 2026 se suma a compras previas de misiles aire-aire para Corea del Sur. En 2019, Washington aprobó la venta de 120 AIM-120C-7/C-8 por 253 millones de dólares para los F-15K, KF-16 y F-35.
En 2023, otro paquete para los F-35 incluyó 39 AIM-120C-8 y dos secciones de guiado dentro de una compra más amplia de municiones. Con la nueva autorización, las cantidades máximas notificadas públicamente para Corea del Sur alcanzan 229 misiles de la serie AIM-120C en esos tres paquetes.
Setenta misiles no modifican por sí solos el equilibrio militar en la península. Su valor está en aumentar la disponibilidad de interceptores aire-aire con radar activo, reforzar el sostenimiento logístico y alinear las municiones surcoreanas con la configuración más reciente del AMRAAM exportable.
Para Seúl, la compra cubre una necesidad concreta: disponer de más medios para mantener patrullas de combate, proteger aeronaves de alto valor y neutralizar amenazas aéreas antes de que puedan atacar objetivos defendidos.