Los programas del bombardero furtivo B-21 Raider y del caza de sexta generación F-47 progresan por delante del calendario establecido, de acuerdo con el general Dale White, responsable en la Fuerza Aérea de Estados Unidos del desarrollo de ambas aeronaves.
White, director de Sistemas de Armas Mayores Críticos, expuso la situación de los proyectos el 29 de julio durante las Jornadas de la Industria sobre Ciclos de Vida, celebradas en Dayton, Ohio.
El B-21 se encuentra actualmente en una fase avanzada de pruebas de vuelo en la base aérea de Edwards, California. Según el general, la primera unidad operativa llegará en 2027 a la base aérea de Ellsworth, Dakota del Sur, donde se integrará en un escuadrón.
Ese aparato será el primero de una flota que la Fuerza Aérea aspira a ampliar hasta cien bombarderos. Northrop Grumman deberá alcanzar una producción de siete unidades operativas al año, explicó White.

El Raider completó su vuelo inaugural en Edwards en noviembre de 2023. El segundo ejemplar voló por primera vez en septiembre de 2025, lo que permitió ampliar el ritmo de las evaluaciones.
La Fuerza Aérea considera viable incorporar el bombardero al servicio en 2027 después de acelerar un 25 % el programa de adquisición. El aumento del ritmo se apoya en una financiación extraordinaria de $4500 millones aprobada para la aeronave mediante la ley de conciliación de 2025.
White presentó ese avance como una demostración de que es posible reducir los plazos de los grandes programas militares. El incremento de la productividad, afirmó, constituye “la prueba material de que nuestra mentalidad de adquisición, enfocada en el combate, puede funcionar y funcionará”.
La solicitud presupuestaria del Pentágono para 2027, que asciende a la cifra récord de $1,5 billones, reserva $6100 millones para el B-21.
A largo plazo, el nuevo bombardero reemplazará a los B-1 Lancer y B-2 Spirit. El B-52 Stratofortress permanecerá como el segundo bombardero tripulado de la flota hasta mediados de siglo, para lo cual está recibiendo nuevos motores, sistemas de aviónica y otros equipos.

El programa F-47 también ha alcanzado un grado de desarrollo que White calificó de “madurez sin precedentes”. La aeronave forma parte del proyecto de Dominio Aéreo de Nueva Generación, conocido por las siglas NGAD.
“El F-47 volará durante esta administración”, aseguró el general.
La planificación actual sitúa su primer vuelo en 2028. La Fuerza Aérea prevé comprar 185 unidades del nuevo caza, que será fabricado por Boeing y sustituirá al F-22 Raptor como principal interceptor y plataforma de superioridad aérea de la institución.
Para financiar el desarrollo del F-47, la petición presupuestaria de 2027 incluye $5030 millones.
El diseño deberá operar de forma coordinada con las Aeronaves de Combate Colaborativo, o CCA, drones no tripulados conocidos también como “compañeros de ala leales”. Estas plataformas podrán realizar de manera autónoma misiones ofensivas y defensivas en apoyo del nuevo caza.





