El F-15I Ra’am combina guerra electrónica, aviónica y armamento israelí para operar a larga distancia sin depender de apoyo externo en espacio aéreo disputado.
La adaptación israelí convierte al F-15I en plataforma autónoma
La capacidad de ataque de largo alcance exige una plataforma con radio de combate, carga útil, sistemas de misión, guerra electrónica y armamento integrado suficientes para operar en espacio aéreo disputado sin apoyo externo. Cuando Israel evaluó a mediados de los años noventa la sustitución de sus F-4 Phantom como bombarderos estratégicos, ninguna plataforma disponible reunía la autonomía, velocidad, carga y supervivencia que requería la doctrina de la Fuerza Aérea Israelí.
El F-15E Strike Eagle resolvía el problema de alcance y masa gracias a sus depósitos conformables, una capacidad de carga superior a once toneladas y un radio de combate superior a 1.700 kilómetros. Sin embargo, la célula estadounidense llegaba con sistemas de guerra electrónica, aviónica y comunicaciones diseñados para operar dentro de la red de la USAF, con cadenas logísticas globales y cobertura aliada de supresión de defensas antiaéreas.
La Fuerza Aérea Israelí necesitaba una configuración autónoma, capaz de penetrar sistemas de defensa antiaérea de alta densidad sin garantía de apoyo externo. Esa necesidad marcó cada adaptación del F-15I. La plataforma estadounidense aportaba alcance, velocidad y carga útil, pero Israel modificó los sistemas que determinan la supervivencia, la integración de armas, la comunicación entre aeronaves y la autonomía operativa en escenarios regionales de alta amenaza.

En guerra electrónica aparece la diferencia más profunda, porque mientras el F-15E estadounidense emplea el conjunto AN/ALQ-135 con una antena redonda en la viga de cola de babor y el sistema AN/ALQ-128 en el estabilizador vertical, el F-15I sustituye ese esquema por una configuración diseñada por Elisra, ajustada a las necesidades operativas israelíes y a las amenazas presentes en Oriente Próximo.
Principales cambios técnicos incorporados al F-15I israelí
- Suite Elisra SPS-3000 con alerta radar, alerta infrarroja de misil e inhibidor activo.
- Ordenadores de misión de Elbit integrados con el casco DASH.
- Radar APG-70I con más memoria y mayor capacidad de proceso.
- Radios israelíes U/VHF y enlace de datos Rafael entre plataformas.
- Compatibilidad con munición estadounidense e israelí desde la misma aeronave.
Guerra electrónica y aviónica israelí refuerzan la supervivencia
Dentro de la configuración de guerra electrónica, el F-15I monta dos antenas AN/ALQ-135B de banda 3 con terminación biselada: una vertical en la viga de estribor y otra horizontal en la de babor. También reemplaza la antena AN/ALQ-128 por un contrapeso en el estabilizador vertical de babor. La suite de autoprotección Elisra SPS-3000 combina un receptor de alerta radar de 0,5 a 18 GHz, un sistema PAWS de alerta infrarroja de aproximación de misil y un inhibidor activo SPJ-40.
El conjunto, desarrollado por la industria israelí sin participación estadounidense, fue calibrado para las firmas radar específicas de los sistemas de defensa antiaérea presentes en Oriente Próximo. El enfoque israelí no busca la baja observabilidad, sino la negación electromagnética activa adaptada a amenazas conocidas. Para ello emplea perfiles de inhibición programables y contramedidas automáticas lanzadas desde dispensadores adicionales situados en la cara inferior de las vigas de cola.

En arquitectura de aviónica, el F-15I siguió un camino propio al reemplazar los ordenadores de misión estadounidenses por unidades desarrolladas por Elbit, integradas con el sistema de visualización y designación montado en el casco DASH, sigla de Display and Sight Helmet. Ese sistema permite al piloto y al operador de sistemas dirigir sensores y armamento con la mirada, lo que conecta la designación de blancos con el empleo de misiles y sensores de la aeronave.
Aunque el radar AN/APG-70 mantenía un diseño similar al del F-15E, recibió modificaciones de memoria y proceso que la Fuerza Aérea Israelí denominó APG-70I. La actualización aumentó la velocidad de cálculo en los modos de alta resolución de mapa de tierra y amplió el almacenamiento de datos de misión. En comunicaciones, los equipos estándar fueron sustituidos por radios israelíes U/VHF y un enlace de datos Rafael para transmitir información de blancos entre plataformas en tiempo real.
La integración de armas amplía el alcance ofensivo del Ra’am
Tácticamente, el cambio más visible se concentra en la integración de armamento, ya que el F-15I puede transportar municiones estadounidenses estándar como AIM-120 AMRAAM, AIM-9 Sidewinder, GBU-28, JDAM y AGM-65 Maverick. A esa base se suma una expansión ofensiva con sistemas israelíes, que permite operar armamento aire-aire y aire-suelo desde la misma plataforma y adaptar cada perfil de misión a blancos de distinta profundidad, movilidad y nivel de defensa.
El misil aire-aire Python 4, y luego el Python 5, aporta capacidad de disparo fuera del eje con designación por casco DASH y alta agilidad en el enganche terminal. Sus cabezas infrarrojas de doble banda incorporan lógica de contramedidas. En el dominio aire-suelo, la familia Spice, en las variantes Spice 1000 y Spice 2000, convierte bombas convencionales de 250 y 500 kilogramos en municiones de precisión con guiado electroóptico y GPS.

Las municiones Spice pueden impactar blancos con un error circular probable inferior a tres metros incluso con negación de señal GPS. El misil de crucero Delilah, con permanencia en zona y capacidad de ataque contra blancos móviles o temporales, añade alcance extendido y flexibilidad de empleo que no aparece en el inventario del F-15E estándar. Antes de la llegada del Spice, el AGM-142 Popeye proporcionó durante años la única capacidad de ataque de precisión a muy larga distancia.
La diversidad de orígenes, con munición estadounidense e israelí operando desde los mismos lanzadores y puntos duros, exigió un esfuerzo de integración de programas que recayó en Elbit y en el centro de pruebas MANAT de la Fuerza Aérea Israelí. La cabina recibió compatibilidad total con gafas de visión nocturna y pantallas multifunción israelíes, que presentan navegación, radar, designación y estado del arma en un formato unificado.
La célula, los motores y el despliegue sostienen misiones profundas
La célula incorpora modificaciones estructurales menores, pero relevantes para su empleo. Los depósitos conformables de combustible incluyen tomas de aire adicionales para refrigeración de motores que no están presentes en los F-15E de la USAF, salvo en los destacados en Europa. El F-15I conserva las cubiertas de actuadores del motor, conocidas como turkey feathers, que la USAF retiró de su flota por costes de mantenimiento, pero que Israel mantiene por su aporte a la reducción de la firma radar y a la protección de las toberas.
El peso máximo al despegue se incrementó respecto al F-15E estándar hasta 36.750 kilogramos. Los motores Pratt & Whitney F100-PW-229, con 13.150 kilogramos de empuje unitario en postcombustión, se adquirieron mediante contrato comercial directo entre el Gobierno de Israel y Pratt & Whitney, sin intervención del Gobierno estadounidense como intermediario. Esas decisiones preservan el enfoque de autonomía que atraviesa las adaptaciones de la aeronave.

Los veinticinco F-15I entregados entre 1998 y 1999 se concentraron en el Escuadrón 69, en la base de Hatzerim, en el desierto del Néguev. Desde allí, la configuración Ra’am ha ejecutado las misiones de mayor penetración estratégica de la Fuerza Aérea Israelí. En 2007, durante la Operación Orchard, cuatro F-15I destruyeron el reactor nuclear sirio de Al-Kibar, en Deir ez-Zor, mediante una incursión con baja altitud, guerra electrónica, reabastecimiento en vuelo y municiones de precisión.
En 2025, durante la Operación León Naciente, la flota de F-15I encabezó las oleadas de ataque contra instalaciones nucleares y de misiles en Irán, con distancias superiores a 1.500 kilómetros, reabastecimiento múltiple y empleo de Spice, Delilah y Python en el mismo perfil de misión. La combinación de alcance, carga útil, guerra electrónica propia y armamento integrado mantuvo al F-15I como plataforma central para ataques de profundidad.
El F-15I+ y el F-15IA mantienen la lógica de sistemas soberanos
La flota actual de veinticinco F-15I está en proceso de actualización a un estándar intermedio designado F-15I+. Esta modernización incluye el radar AESA APG-82(V)1, un nuevo procesador de núcleo de visualización avanzado y sistemas de guerra electrónica digitalizados. La actualización conserva la célula existente, pero renueva los sensores, la capacidad de proceso y la autoprotección para sostener la utilidad operativa de la plataforma.

El programa de veinticinco aeronaves nuevas F-15IA, contratado en diciembre de 2025 por un valor techo de 8.580 millones de dólares, adoptará la célula del F-15EX. Esa base incluye mandos de control por cable digitales, cabina de cristal y motores F110-GE-129. Sobre ella, Israel integrará sistemas de misión soberanos, incluidos guerra electrónica Elisra de nueva generación, armamento israelí, enlace de datos y contramedidas.
Con entregas previstas desde 2031, el F-15IA mantiene la lógica que ha guiado todas las adaptaciones del F-15I desde su origen: la plataforma es estadounidense, pero la capacidad de combate es israelí. Esa separación entre célula y arquitectura de misión permite a Israel conservar autonomía operativa, integración de armamento propio y control sobre la guerra electrónica de sus aeronaves de ataque de largo alcance.