La Fuerza Aérea adjudicó a Boeing un contrato de producción por $75 millones para iniciar el suministro de municiones JDAM de largo alcance, con las que busca ampliar su arsenal y aumentar la distancia de empleo de uno de sus principales sistemas de ataque.
La Unidad de Entrega de Carga Útil BSU-111 dará lugar a una nueva variante denominada GBU-75 JDAM-LR. Según informó Boeing en un comunicado, esta munición podrá atacar objetivos situados a más de 300 millas náuticas con una carga útil de £500.
La GBU-75 superará ampliamente el alcance de las JDAM anteriores
El alcance representa un incremento considerable frente a las versiones anteriores. La JDAM GBU-38 estándar llega a 15 millas náuticas, mientras que la JDAM-ER de alcance extendido alcanza las 45. La nueva variante incorpora un turborreactor Kratos TDI-J85, capaz de proporcionar £200 de empuje, que permitirá a los cazas lanzar el arma desde una distancia mucho más segura.
Esta capacidad cobra importancia ante la mejora de las defensas antiaéreas de los adversarios, que ha elevado el riesgo de las misiones de penetración realizadas por aeronaves sin tecnología furtiva.
“Se trata de una buena decisión, aunque llega con mucho retraso”, declaró el coronel retirado de la Fuerza Aérea Mark Gunzinger, director de Conceptos Futuros y Evaluaciones de Capacidad en el Instituto Mitchell de Estudios Aeroespaciales. “Esto otorgará a la Fuerza Aérea nuevas opciones para llevar a cabo ataques desde distancias de lanzamiento de medio alcance”.
La Ley de Autorización de Defensa Nacional de 2027 contempla unos $277 millones para adquirir 1150 kits de cola de guiado JDAM modernizados con GPS de código M, destinados a las municiones ya existentes. Gunzinger sostuvo que la nueva versión costará “mucho menos que otras municiones de ataque a distancia más sofisticadas, por lo que deberían considerarse como una capacidad asequible para su uso masivo”.
La Armada completó las pruebas de vuelo en abril
El sistema JDAM-LR fue desarrollado por la Armada, que concluyó las pruebas de vuelo apenas en abril. El ritmo del programa ha sido rápido en comparación con los estándares habituales y responde, por un lado, a la necesidad de dotar pronto de esta capacidad a las aeronaves de cuarta generación y, por otro, al interés de la Fuerza Aérea y la Armada en disponer de alternativas menos costosas que los misiles para realizar ataques a distancia.
Aunque el programa liderado por la Armada se concentró inicialmente en el lanzamiento desde aviones de caza, Gunzinger señaló que el arma también puede resultar útil para los bombarderos. “La Fuerza Aérea debería comprar municiones JDAM-LR a gran escala e integrarlas tanto en sus bombarderos como en sus cazas”, apuntó.
De forma paralela, la Fuerza Aérea desarrolla la denominada Familia de Misiles Asequibles de Producción Masiva. El proyecto pretende fabricar misiles de menor coste mediante una serie de acuerdos marco plurianuales firmados en julio con tres empresas recién incorporadas al sector de la defensa: Anduril, CoAspire y Zone 5 Technologies. Cuando la producción alcance el nivel previsto, las compañías deberán fabricar en conjunto 8000 misiles al año.
La Fuerza Aérea busca reconstruir sus reservas de municiones
El refuerzo del inventario se produce después del consumo de municiones registrado durante la Operación Furia Épica. Según un informe de junio del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, las fuerzas estadounidenses utilizaron un estimado de 10 000 unidades JDAM durante esa operación, lo que redujo las reservas disponibles.
Las nuevas municiones “ayudarán a la Fuerza Aérea a acelerar la reconstrucción de sus inventarios de armamento”, aseguró Gunzinger.
La carta de adjudicación concedida a Boeing autoriza la producción inicial de la Unidad de Entrega de Carga Útil en colaboración con la Armada, de acuerdo con el comunicado publicado por la compañía el 5 de agosto. El sistema JDAM forma parte de un programa conjunto de la Fuerza Aérea y la Armada.
“Este primer contrato de producción constituye un hito importante para el programa JDAM-LR, ya que demuestra nuestra capacidad para ofrecer una capacidad de ataque de precisión de largo alcance con un coste mucho menor”, indicó Bob Ciesla, vicepresidente de Sistemas de Ataque de Precisión de Boeing.
“Aumentar la producción de la GBU-75 proporcionará a la flota una solución asequible y sostenible diseñada para eliminar las amenazas terrestres y marítimas de largo alcance contra las fuerzas estadounidenses e internacionales, así como para permitirles operar de forma segura y eficaz en un espacio de batalla en disputa”, añadió Ciesla en el comunicado.
Las demostraciones cubrieron unas 200 millas náuticas
Las primeras demostraciones de vuelo del JDAM-LR se realizaron frente a la costa de California. El sistema completó una prueba el 1 de abril y una segunda el 3 de abril. Durante ambos vuelos, la munición mantuvo un trayecto propulsado conforme a un perfil de prueba predefinido y utilizó GPS de código M, según Boeing.
Cada una de las demostraciones cubrió unas 200 millas náuticas, de acuerdo con un comunicado que la Armada difundió en aquel momento.
“Dado que las Fuerzas Aéreas Navales en el teatro de operaciones dependen todavía en gran medida de los sistemas JDAM, el programa reconoce la necesidad crítica de dotar a la flota de un mayor alcance de lanzamiento”, declaró en abril la capitana Sarah Abbott, directora del programa de Armas de Ataque de Precisión (PMA-201).
“Esta nueva capacidad permite a los pilotos atacar objetivos desde distancias mucho más seguras, de manera que mantienen una ventaja táctica en entornos en disputa”, agregó Abbott.
Además de avanzar en su empleo desde aeronaves, los equipos de la Armada realizan pruebas destinadas a integrar el JDAM-LR a bordo de buques.






