Lockheed Martin presentó el 7 de agosto de 2026 una arquitectura de defensa antimisiles en la que el F-35 Lightning II suministra datos de rastreo y adquisición de objetivos a una red integrada por sensores espaciales, sistemas de mando y control e interceptores.
El concepto contempla que sensores infrarrojos espaciales proporcionen la alerta inicial de un lanzamiento y que los F-35 añadan información obtenida desde el aire. Esos datos serían integrados y distribuidos mediante el sistema Command and Control, Battle Management and Communications (C2BMC) de la Agencia de Defensa Antimisiles de Estados Unidos.
El C2BMC enlaza sensores, sistemas defensivos y unidades de interceptación y proporciona a los mandos un cuadro operativo común. Lockheed Martin indica que la red opera en más de 30 ubicaciones distribuidas en 18 husos horarios.
El F-35 aportaría datos desde el aire para seguir las amenazas
Dentro de esta arquitectura, el F-35 actuaría como una plataforma móvil de detección y seguimiento. La aeronave combina información procedente de distintas fuentes mediante sus sistemas de fusión de datos y puede aportar datos obtenidos por equipos como el Sistema de Apertura Distribuida y el Sistema de Puntería Electroóptico.
La integración permitiría incorporar las observaciones del F-35 al proceso que conecta la detección de una amenaza con la asignación de un sistema de defensa. El avión no tendría necesariamente que efectuar la interceptación: sus datos podrían ser utilizados por baterías terrestres u otros componentes de la red.
Lockheed Martin incluye en esta estructura sistemas con funciones distintas. El THAAD corresponde a la defensa móvil contra misiles balísticos en ámbitos regionales y de teatro, mientras que el Interceptor de Nueva Generación (NGI) está en desarrollo para el sistema estadounidense de Defensa a Medio Curso Basado en Tierra y está destinado a amenazas de misiles balísticos de largo alcance contra el territorio nacional.
La secuencia planteada combina la alerta de sensores espaciales, información adicional de rastreo desde plataformas como el F-35, la integración de esos datos mediante C2BMC y la posterior asignación de la amenaza a la capa de interceptación correspondiente.
Lockheed Martin ya ha probado la integración de datos del F-35
Lockheed Martin ya ha realizado pruebas de integración de datos del F-35 en entornos de defensa antiaérea y antimisiles. En un ejercicio efectuado en el Reino Unido en 2026, datos sintéticos de adquisición de objetivos del F-35 fueron transmitidos a través de un entorno de mando y control para su empleo por fuerzas terrestres.
La propuesta forma parte de la cartera de defensa antimisiles de Lockheed Martin, que comprende sensores espaciales de alerta y seguimiento, redes de mando y control e interceptores. En esta configuración, el F-35 se incorpora como una fuente aérea adicional de datos para la red de defensa antimisiles estadounidense.






