Rumanía firmó con Rheinmetall la adquisición de 298 vehículos de combate de infantería Lynx KF41 y variantes asociadas por unos 3.337 millones de euros, en un contrato anunciado el 29 de mayo de 2026 para reemplazar la flota MLI-84 y MLI-84M, desarrollada a partir del BMP-1 soviético.
Rumanía incorporará 298 Lynx KF41 para renovar sus unidades mecanizadas con una familia común de blindados sobre orugas, producción local en Mediaș y entregas previstas entre 2028 y 2030.
El pedido se divide en dos fases. La primera incluye 232 vehículos por unos 2.598 millones de euros, con financiación prevista a través del mecanismo europeo SAFE antes de 2030. La segunda contempla otros 66 vehículos por unos 738,6 millones de euros.
La flota incluirá versiones de combate de infantería, puesto de mando, portamorteros y evacuación médica. El objetivo de Bucarest es sustituir los principales vehículos sobre orugas de sus unidades mecanizadas por una plataforma común, con menor dispersión logística que la flota actual.
Las entregas están previstas entre 2028 y 2030, dentro de un programa que combina modernización militar, financiación europea y participación de la industria rumana en la fabricación y el sostenimiento de los blindados.
Producción local y peso industrial del contrato

La producción tendrá un componente nacional relevante. Rheinmetall fabricará parte de los vehículos en Rheinmetall Automecanica, en Mediaș, donde la empresa alemana ya cuenta con presencia industrial. Las autoridades rumanas prevén una integración nacional mínima del 40% y la participación de más de 200 proveedores locales.
La dimensión industrial pesó en la adjudicación. Rumanía evaluó también el ASCOD 2 y el AS21 Redback de Hanwha, pero Rheinmetall llegó al proceso con una base ya instalada en el país, tras tomar una participación mayoritaria en Automecanica Mediaș y participar en proyectos vinculados a municiones y propulsores.
Los requisitos de financiación europea y de contratación rumana favorecían ofertas con contenido europeo, fabricación local, transferencia tecnológica y apoyo durante el ciclo de vida. En ese marco, el Lynx KF41 ofrecía una solución asociada tanto al reemplazo de blindados como al desarrollo de una cadena industrial local.
El contrato supone el relevo de una flota con margen limitado de actualización. El MLI-84 entró en servicio en 1985 y fue modernizado después al estándar MLI-84M, pero conserva restricciones asociadas a su diseño de origen: menor protección, poco volumen interno, arquitectura eléctrica limitada y escasa capacidad para incorporar nuevos sistemas sin modificaciones profundas.
Características del Lynx KF41 para las fuerzas rumanas

El Lynx KF41 es un vehículo de combate de infantería pesado que, según la configuración de blindaje y misión, puede rondar las 50 toneladas. Emplea un motor diésel Liebherr D976 de hasta 1.140 caballos y una transmisión automática Renk HSWL 256.
La plataforma transporta una tripulación de tres personas y ocho soldados, con una velocidad máxima aproximada de 70 km/h y una autonomía cercana a 500 km. Para Rumanía, la configuración prevista incluye la torreta tripulada Lance 2.0 con cañón automático MK30-2/ABM de 30 mm.
El arma puede disparar munición convencional y proyectiles programables de explosión aérea. La torreta también admite misiles antitanque Spike LR2, lo que amplía las opciones de fuego frente a infantería protegida, posiciones defensivas y vehículos blindados, aunque el rendimiento dependerá de la integración final, la munición disponible y el adiestramiento de las unidades.
Protección, defensa contra drones y paquete más amplio

El vehículo incorpora blindaje modular, casco de doble fondo y asientos desacoplados para reducir el efecto de minas y explosiones sobre la tripulación. También está preparado para integrar el sistema de protección activa StrikeShield, además de receptores de alerta láser y lanzadores de humo multiespectral.
Rheinmetall presentó además un paquete antidrones para la torreta Lance 2.0, con sensores acústicos APV 100 y radares Echodyne Echoguard. La empresa atribuye al sistema capacidad de detección de pequeños drones a distancias aproximadas de 1,5 km y la posibilidad de emplear munición de explosión aérea contra amenazas cercanas.
Esa configuración responde al uso extendido de drones FPV contra vehículos blindados, aunque su eficacia operativa dependerá de condiciones concretas de combate y de la integración con otros medios de defensa.
El pedido de los Lynx forma parte de un paquete más amplio adjudicado a Rheinmetall en Rumanía, valorado en unos 5.700 millones de euros. Ese conjunto incluye también sistemas antiaéreos Skyranger sobre chasis Lynx, munición de calibre medio, dos patrulleros oceánicos y dos buques de apoyo a buceadores.
Con este programa, Bucarest reemplaza una flota heredada de la Guerra Fría y vincula la compra de blindados a producción local en Mediaș. El resultado será una nueva línea industrial asociada a vehículos sobre orugas, municiones y sistemas de apoyo, con entregas previstas dentro de la actual década.