Los bombarderos estratégicos rusos estacionados en Engels-2 han quedado expuestos durante años en las plataformas abiertas de la base, situada en la región de Sarátov. Esa instalación, a unos 600 kilómetros de la frontera con Ucrania, es el principal punto de operaciones de los bombarderos que disparan misiles de crucero contra ciudades ucranianas. Rusia ha comenzado a construir refugios fortificados para protegerlos de nuevos ataques.
La necesidad de proteger las aeronaves tiene un antecedente directo en los ataques contra el aeródromo. Desde diciembre de 2022, Ucrania lo ha alcanzado en repetidas ocasiones con drones de largo alcance y ha causado daños en depósitos de armas y municiones. En fotografías satelitales anteriores se observó un bombardero destruido y otro alcanzado en ataques con drones ucranianos ALPHA. Hasta el comienzo de estas obras, las aeronaves carecían de protección física efectiva contra agresiones desde el aire.
Las imágenes de Airbus tomadas el día 12 muestran los preparativos de armazones especiales de acero para los nuevos recintos. Las estructuras previstas tienen 63 metros de largo por 63 de ancho y estarán protegidas por muros de siete metros de altura. Cada refugio contará con una conexión directa y continua, a través de una calle de rodaje, hasta la pista principal de Engels-2.
Las dimensiones permiten alojar un Tu-160, bombardero supersónico que mide 54 metros de longitud y tiene una envergadura de 56 metros. Los recintos también pueden recibir aparatos Tu-95MS, cuyas dimensiones son menores que las del Tu-160. De este modo, los dos modelos citados pueden utilizar las instalaciones sin que sea necesario mantenerlos en las explanadas descubiertas.
El sistema de salida forma parte del diseño. La intención es que cada avión ponga en marcha sus motores dentro del propio refugio y avance desde allí directamente hacia la pista para despegar con rapidez. Detrás de las estructuras se han acumulado grandes terraplenes de tierra que desvían hacia arriba los chorros de gases expulsados por los motores durante el arranque. La disposición de estos elementos permite compatibilizar el encendido de los motores en el interior con la salida inmediata del bombardero hacia la pista.
Los trabajos no se limitan a una propuesta sobre el papel. Las fotografías satelitales permiten apreciar las tareas de infraestructura y la preparación de los elementos de construcción en el emplazamiento. El ministerio de Defensa ruso no se pronunció sobre la información publicada por Defense Blog.
La construcción de estos refugios supone un cambio respecto al estacionamiento al aire libre empleado hasta ahora en Engels-2. El objetivo es aumentar las posibilidades de supervivencia de los bombarderos frente a nuevos ataques de drones en territorio ruso y conservar su capacidad operativa para lanzar misiles de crucero desde el aire. La combinación de muros protectores, accesos directos a la pista y dispositivos para canalizar el escape de los motores responde a esa necesidad de protección sin renunciar a una salida rápida.










